sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Qué es la resiliencia?

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La resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves
La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad. "A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes.

¿Qué es la resiliencia?
El vocablo resiliencia tiene su origen en el latín, en el término resilio que significa volver atrás, volver de un salto, resaltar. El término resiliencia se refiere originalmente en ingenieria a la capacidad de un material para adquirir su forma inicial despues de someterse a una presión que lo deforme. Fue adaptado a las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan psicologicamente sanos y exitosos (Rutter, 1993). Asi, al hablar de resiliencia humana se afirma que es la capacidad de un individuo o de un sistema social de vivir bien y desarrollarse positivamente a pesar de las dificiles condiciones de vida y más aún, de salir fortalecidos y ser transformados por ellas. Posiblemente, la resiliencia en cuanto realidad humana sea tan antigua como la propia humanidad, sin embargo el interés científico en ella es mucho más reciente.

Personalidad resiliente

El concepto de personalidad resistente aparece por primera vez en la literatura científica en 1972, en relación a la idea de protección frente a los estresores. Son Kobasa y Maddi los autores que desarrollan el concepto, a través del estudio de aquellas personas que ante hechos vitales negativos parecían tener unas características de personalidad que les protegían. Así, se ha establecido que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia. En general, se considera que es un constructo multifactorial con tres componentes principales: compromiso, control y reto.

La personalidad resiliente no es invulnerable, no niega la crisis, no es impasible ante la adversidad. En el interior de la persona resiliente, bajo la aparente debilidad (la palmera que se dobla), hay una fortaleza. De hecho, es sabido cómo mucho de nuestro sufrimiento con ocasión de las crisis que experimentamos tiene su raiz no en lo que nos hiere, sino en la manera en que elegimos manejar y vivir esa herida. Diríamos que la disposición de buscar un para qué a todo lo que nos ocurre, aunque no comprendamos el por qué, forma parte de esta voluntad de crecer en la crisis. La resiliencia es, en último término, el resultado de múltiples procesos que contrarrestan las situaciones de crisis. Se trata de una dinámica en la cual se podrían señalar algunos elementos tales como: la defensa y la protección de uno mismo, el equilibrio ante la tensión, el compromiso ante lo que sucede, la responsabilidad activa, el empeño por la superación, la capacidad de dar un sentido y reorientar la propia vida en la crisis, la visión positiva en medio de la negatividad, la capacidad creativa de reacción.

Los seis pilares de la resiliencia
Son elementos distintos que se complementan entre si, empezando por las conexiones afectivas gratificantes con otras personas y ciertas funciones ejecutivas personales, como la aptitud de regular emociones, identificar metas y programar los pasos para conseguirlas. También figuran entre ellos la localización del centro de control en uno mismo, en lugar de desplazarlo a fuerzas externas, y la autoestima saludable. Los otros pilares son la tendencia a percibir y explicar las cosas positivamente o considerando sus aspectos más favorables y la conciencia de motivos personales que den significado a la vida.

Crisis que son oportunidades
Aparecen entonces, algunos elementos básicos de la resiliencia: la resistencia frente a la destrucción o la capacidad de proteger la propia integridad a pesar de la presión, dicho en otras palabras la superación de las crisis, el dolor, la muerte, la pobreza, como situaciones límites ante las cuales se resiste el ser humano, como luchador innato y sobreviviente de la esperanza ; y el otro elemento lo constituye la capacidad de construir o reconstruir su propia vida a pesar de las circunstancias difíciles. Es el concepto oriental de las crisis: como dificultad y como oportunidad. Las crisis son conflictos de alta intensidad y por lo tanto con un alto poder de transformar individuos y sociedades.

Textos de interés: Bermejo, José Carlos:"Resiliencia". CHS. 2011. Rojas Marcos, Luis: "Superar la Adversidad. El Poder de la Resiliencia. Ed. Espasa, 2010.