domingo, 2 de enero de 2011

NAVIDAD SIGNO DE ESPERANZA

Hace poquito me tope con uno de esas grandes historias que la mitología griega nos ha dejado en herencia, el mito de la caja de pandora. Contaba la historia que todo pasó cuando Prometeo se atrevió a robar el fuego que portaba el dios Sol en su carro. Zeus furioso ordenó a diferentes dioses crear una mujer que pudiera seducir a cualquier hombre. Esta fue Pandora quien traía consigo en una caja tanto los bienes como los males del mundo, unos y otros salieron de la caja; asustada por lo que sucedió Pandora cerro la caja y quedo dentro la Esperanza. Pandora capto su potencial y corrió hacia los hombres para intentar consolarlos, hablándoles de la esperanza, explicándoles que siempre podrían acudir a ella ya que estaba bien guardada. Así es como Pandora se dio cuenta como en el fondo quedaba la esperanza, y vio que era bueno poder también compartirla. Quizá de ahí venga el dicho popular que dice que la esperanza es lo último que se pierde, y en cierta medida así se constata en muchas ocasiones.

Pues bien dentro de muy poquito nos adentraremos en la Navidad signo de esperanza para muchos, tristeza y desamparo para otros podemos suponer también. Sin embargo hay determinados tiempos como ocurre con la Navidad que por algún motivo nos ayuda a sacar lo mejor de nosotros mismos favoreciendo un clima de compromiso y solidaridad que a veces no se nota en el resto del año. Esto es lo que nos salva verdaderamente.

Es cierto que los tiempos que vivimos pueden significar que la maldad se ha dispersado de tal manera que no es posible hacer el bien, que la crisis económica nos ha robado lo mejor de nosotros mismos, que no es posible celebrar la Navidad por la pobreza, las injusticias sociales, etc. Sin embargo paradójicamente se han descrito en la historia de la humanidad que es en estas circunstancias adversas en donde se nos demuestra que la persona da lo mejor de sí misma como si un pedacito de esperanza tuviera guardada y pudiera compartir con los demás como le pasaba a Pandora.

En esa misma línea recuerdo que cuando era niña protagonizábamos en el colegio una campaña denominada sembradores de estrellas, consistía en ir repartiendo estrellitas con mensajes de paz. Quizás es ahora cuando esto lo comprendo mucho mejor; ese pequeño gesto significa sembrar ilusión y esperanza en medio de la dificultades que a veces nos nublan impidiéndonos ver lo esencial, pues así no los decía Antoine Exupery que para llegar a captar lo esencial es necesario evitemos las prisas y nos paremos para poder captar la belleza de la realidad que nos rodea, llegar a nuestro corazón y de esa manera poder ser transmisores de alegría y esperanza. Con mis mejores deseos: ¡Feliz Navidad!

Mª del Carmen González Rivas

Psicóloga

www.psicovinculos.es

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