martes, 2 de junio de 2015

SER VOLUNTARIO EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA.


    Hemos recibido una atenta carta en la redacción de este blog expresando los deseos de formar parte de la familia del Teléfono de la Esperanza. Nos han pedido que la contestación fuera a través del blog y eso es lo que ahora gustosamente hacemos. Para ser voluntario sería saludable:

      1º.- QUERER. Algo así como una declación de amor: "sí, quiero". Sin eso, todo lo demás huelga.

     2º.- ENTRENARSE. Para jugar este partido hay que pasar unas cuantas horas de calentamiento: cursos, talleres, grupos, etc. No te olvides, amigo bloguero, que este partido es importante y que no se puede saltar al campo sin unos músculos emocionales preparados y flexibles. Hay que formarse.

     3º.- NO VAS A SALVAR A NADIE. Esto es un equipo en el que nadie salva a nadie. Si tú pretendes salvar a alguien, date una vuelta por los alrededores de la ciudad, por las oficinas del paro, por los garitos de media noche, y luego vuelves. Y si aún pretendes ir de salvador, pues te has equivocado de lugar.

    4º.- ESCUCHAR. Tú no eres el maestro de nada ni de nadie ni tienes ninguna varita mágica para sacar a las personas de los atolladeros. Tampoco sabes lo que a cada uno le conviene, ¿o qué te has creido?. Pero tienes una arma muy valiosa, capaz de entrar en los seres más acorazados: tu capacidad de escucha.

    5º.- AMOR. Ser voluntario es una cuestión de amor, de pasión, como de locura. Si no tienes amor, ternura, si no eres capaz de abrazar, de besar, de acompañar, de acoger, lárgate. Este no es tu sitio. Aquí sólo cabe gente enamorada de lo que hace, gente que se queda boquiabierta ante el dolor de lo demás, gente que está dispuesta a hacer suyas las penas y los pesares de los otros. Que se emociona, llora, rabia, grita, cuando la tristeza, la soledad y la amargaura, marcan el número de su teléfono.

   6º.- ILUSIÓN. Si vienes con lamentos, con quejas, con críticas destructivas, quédate en casa. No te molestes . En la casa de la esperanza necesitamos hombres y mujeres atrevidos, valerosos, dichosos, pacíficos, que emanen energía positiva a su alrededor. No te olvides que vas a nadar en aguas frías, tristes, desesperanzadas, angustiosas, contaminadas.

   7º.- EGOISMO. Necesitamos personas egoístas, que piensen y miren por si, que no se olviden de sus deseos y de sus necesidades, de amarse, de quererse, de pintarse el corazón de compasión, de empatía. Saben que dedicando el tiempo a los demás, ofreciendo sus mejores valores, van a ser más grandes, van a recibir unos cuantos premios para vivir cotiadiano y les van a acontecer sorpresas muy agradables. 

   8º.- ESTÁS EN CAMINO. Los voluntarios no son gente que haya llegado a la meta o gente pluscuamperfecta, están en camino. Se equivocan de dirección, a veces zanganean y se quedan dormidos. Pero siguen, siguen, saben que están haciéndose, que su obra personal no está terminada, que su cántaro no está cocido del todo.

  9º.- NO ESTÁS SOLO. Lo importante es avanzar en compañía, al lado de los otros, junto a ellos, junto a su sudor, sus lágrimas, su sonrisas y sus pasos. Somos un grupo que aspira a ser familia, cómplices, compañeros de utopías y de sueños: hacer una tierra más feliz, unos hombres y mujeres más humanos.

   Esperamos, amigo, no hacer decepcionado tus expectativas y pronto, pronto, verte junto a nosotros en el camino de la ESPERANZA

                                            Texto extraído del Blog del Teléfono de la Esperanza de Castilla y León.

jueves, 21 de mayo de 2015

Trastornos Psiquiátricos de los Políticos Profesionales.

  Los diferentes estilos de la acción política se encuentran entre dos extremos, representados por dos personajes históricos: Maquiavelo y Tomás Moro.

    Maquivelo: nace en Florencia en 1469 de familia noble. En su obra más importante, "El Príncipe", describe la forma más adecuada que considera imprescindible para gobernar: la búsqueda del bienestar y seguridad de los ciudadanos, sin tener en cuenta los principios éticos o morales. Todo es válido siempre y cuando se busque el bien de los súbditos. Según Maquiavelo, el político debe ser una persona hábil, con capacidad para manipular y destreza para adaptarse a cada momento histórico. Concluye: al político se le valora por su eficacia, no por su virtud.

   Por el contrario, Tomás Moro (1478-1535) describe en "La Utopía" un estado ideal, donde lo nuclear y básico es la familia, defendiendo una sociedad agrícola en contra de una sociedad consumista. No existe propiedad privada y rige sobre todo la libertad y la tolerancia religiosa. En este contexto, el político es un hombre virtuoso que respeta ante todo a los ciudadanos y lucha con medios lícitos por su bienestar.

   Si a Tomás Moro lo podemos considerar como un idealista, Maquiavelo está en el extremo opuesto. Entre esas formas de entender la política, se encuentran los diferentes “estilos de políticos”: paranoide, narcisista, histérico y psicopático.

  Es evidente que posiblemente no encontremos ningún político con uno de esos estilos en estado puro, sino más bien una mezcla de los mismos, pero con un predominio de alguno de ellos:

       EL POLÍTICO PARANOIDE

     El paranoico busca la comprobación de sus sospechas y pone “trampas” a todos sus familiares y amigos hasta que se “comprueban sus temores”. Se ve como inmerso en un torbellino de sospechas, que todo lo que ocurre a su alrededor lo ve desde la perspectiva de su malestar y de sentirse controlado. 

   El paranoico está solo ante el mundo y ante el universo: él es el poseedor de la verdad, su verdad. El paranoico, que da la sensación de seguridad y poder, es un ser indefenso, que se encuentra ‘atacado’ por todas partes. Se defiende porque se siente débil; juega a ser el duro de la película pero en realidad es el más frágil, de tal manera que cualquier acción, mirada, palabra, o gesto, lo puede romper. El paranoico parte de una premisa falsa (que él considera verdadera) y, a partir de ahí, comienza a construir el castillo de sus ‘verdades’. 

  La persona paranoica nunca reconoce su error sino que siempre lo refiere a otro: “los demás son los responsables de mis desgracias”, es el mensaje que transmite. Así, si está enfermo, es por culpa de los médicos que no saben curarle; si la familia no funciona bien, es porque la pareja no colabora. En política esto se traduce en lo siguiente: “los otros siempre son los responsables de las desdichas”. Un ejemplo claro lo tenemos con la actual crisis económica: cuando estaba en la oposición, el Partido Popular afirmaba que el culpable de la crisis era el Gobierno de Zapatero, mientras que para el PSOE el origen de la crisis estaba en EE.UU. Ahora los papeles han cambiado: el PSOE le echa la culpa al Partido Popular de los recortes en educación y sanidad. Por su parte, el Gobierno de Rajoy dice que estas medidas se las imponen desde la Unión Europea. ¡Siempre echando balones fuera!

   EL POLÍTICO HISTÉRICO

    El histérico es una persona excesivamente preocupada por llamar la atención y ser el centro de cualquier situación. Son superficiales, inestables emocionalmente y se dejan influenciar por cualquier persona. Además son muy seductores, pero difícilmente se implican emocionalmente. Buscan la admiración de los demás, pero huyen de todo compromiso. 

   Al político histérico le gusta figurar y ser el centro de atención, pero también su eficacia es nula. Actúa en función de las apariencias, de lo que dice la gente y su punto de apoyo no son sus convicciones, sino todo aquello que le puede hacer más agradable a los demás. 

   EL POLÍTICO PSICOPÁTICO

   Sus características principales las podemos resumir de la siguiente manera: son explotadores e irresponsables con tendencia a quebrantar las normas establecidas y con gran dificultad para establecer vínculos adecuados y duraderos. Además, para algunos autores, se produce ausencia de culpa (por esto, existe un dicho en psiquiatría clásica que dice: “la diferencia entre un psicópata y un neurótico es que el primero hace sufrir a los demás y el segundo sufre él”). Generalmente son impulsivos, con baja tolerancia a la frustración, que no tienen en cuenta la situación del otro y solamente se rigen por una ley: “esto quiero, esto hago”. La única norma que respetan es su deseo y en ocasiones se mueven por el mecanismo de proyección, al insistir en que los que fallan siempre son los otros, no el propio sujeto.

    En definitiva, son personas que siempre están en conflicto con los otros y parece como si no tuvieran afecto y nada les importara los demás. Todo ello se basa en dos presupuestos básicos de este tipo de personas: se sienten distintos a los demás y su relación con los otros es de explotador.

   Los políticos psicopáticos ponen en práctica "la ley del embudo": pueden ser muy exigentes en el cumplimiento de las leyes por los demás, pero ellos pasan completamente de las mismas. Han llegado a la política para servirse de su posición, no para servir a los ciudadanos.

   Una forma de entender de esta forma la política está representada por los corruptos y estafadores, ya que lo importante para ellos no es el bien común sino su propio provecho.

   EL POLÍTICO NARCISISTA

   Es un concepto que proviene del psicoanálisis. Ha tenido diferentes significados: desde un exagerado amor a sí mismo (como en el mito de Narciso que se ve reflejado en el agua y queda ensimismado de su belleza) hasta la forma de neutralizar un gran sentimiento de baja autoestima que se compensa con la apariencia de un sentimiento de autovaloración hipertrofiada. Algún autor ha llegado a comparar el narcisismo con “la inflación económica”, donde se invierte por encima de las posibilidades reales.

  Clínicamente se caracteriza porque, pese a su “enorme autoestima”, es muy vulnerable a cualquier pequeño desaire o rechazo, respondiendo con fuertes sentimientos de ofensa o enfado. En las relaciones interpersonales, con frecuencia, se muestran bastantes distantes y tratan de mantener una impresión de autosuficiencia, y de utilizar a los demás para sus propios fines. Son personas que se consideran superiores a los demás en belleza, talento, capacidad intelectual, etc., y solamente se encuentran bien cuando son admirados y valorados por los demás. Su felicidad, pues, depende de la manifestación de aprecio y estima que los otros expresen.

   El político narcisista parte del convencimiento de que es el mejor del mundo y por lo tanto todo debe estar a su servicio. Carece de un mínimo de autocrítica poniéndose una “venda para no ver” las deficiencias y potenciando los pequeños éxitos. Se siente “el ombligo el mundo” y por lo tanto todos deben de estar a su servicio. Es tan autosuficiente que es incapaz de comprender el sufrimiento de los demás.

ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA
Psiquiatra y catedrático de Psicopatología

Fuente: http://www.cuidatusaludemocional.com/2014/06/trastornos-psiquiatricos-de-los-polticos.html

martes, 12 de mayo de 2015

El Programa de Inclusión para Colectivos en Riesgos de Exclusión Social reparte más de 600.000 euros entre 27 Ong’s extremeñas

    El Teléfono de la Esperanza recibe más de 24.000 euros para el desarrollo de su programa de ayuda y atención telefónica.

   El Programa de Inclusión para Colectivos en Riesgos de Exclusión Social, dotado con más de 600.000 euros, llegará a 27 Organizaciones No Gubernamentales e instituciones sin ánimo de lucro para la realización de programas de ayuda e inclusión destinados a los colectivos más vulnerables.

  Las ayudas, convocadas en enero, ya han sido resueltas, y entre otras asociaciones se beneficiarán entidades como Fundación Triángulo, Cruz Roja, EANP o el Teléfono de la Esperanza, cuyas instalaciones ha visitado hoy la consejera de Empleo, Mujer y Políticas Sociales, María de los Ángeles Muñoz.

  En su encuentro con los voluntarios que atienden el Teléfono de la Esperanza, que recibe más de 24.000 euros para el desarrollo y mantenimiento de su programa de ayuda y atención telefónica, la consejera ha agradecido la labor que desempeñan todas y cada una de las personas que asisten voluntariamente un servicio que el año pasado recibió más de 5.500 llamadas.

“Un recurso de auxilio, apoyo y esperanza fundamental para los para los extremeños que sufren situaciones personales críticas y delicadas, que requieren una atención especializada, un cuidado, un apoyo, cercanía y cariño, y que encuentran en el Teléfono de la Esperanza una ayuda inmediata”, ha dicho Muñoz.

                                     

  Para ver más fotografías del encuentro se puede pinchar en este enlace: http://www.gobex.es/comunicacion/noticia?idPub=16612#

jueves, 23 de abril de 2015

ZONA DE CONFORT

 “Dentro de veinte años a partir de ahora te arrepentirás de las cosas que no hiciste, así que suelta las amarras y navega fuera de tu zona de confort, busca el viento en tus velas. Explora, sueña, descubre.” Mark Twain.

  ¿Alguna vez has notado cuánta de tu energía dispones para evitar los cambios en tu vida? ¿Cuánto te resistes? ¿Has notado cuánto sacrificas por miedo? ¿A cuánto renuncias?.

   Muchas veces nos encontramos envueltos en situaciones realmente adversas para nuestra salud mental e incluso física, y sin embargo hacemos todo lo humanamente posible para mantenernos allí, como si debiéramos devoción al viejo dicho “más vale malo conocido, que bueno por conocer”.

   Fácilmente nos vemos encantados por la falsa ilusión de lo conocido, lo estable, lo permanente. Tenemos la creencia de que necesitamos sentirnos seguros en todo momento, que necesitamos mantener la estabilidad en nuestra vida, cueste lo que cueste, estamos convencidos de que necesitamos estabilidad en nuestras finanzas, estabilidad laboral, necesitamos una familia estable, una pareja estable, necesitamos ser estables.

   Y en esa búsqueda, nos sometemos a nosotros mismos a eso que alguna vez tanto criticamos, a trabajos a los que odiamos asistir cada mañana, negocios esclavizantes, costumbres rigurosas, horarios inflexibles, relaciones de pareja insatisfactorias, compromisos sociales desagradables, dietas implacables, rutinas de ejercicios inclementes, a la monotonía agobiante, limitante.

  Cuando no asumimos nuestra capacidad de reinventarnos, nos convencemos de que lo mejor es aceptar la vida que hemos construido, porque en ella hemos invertido nuestros mejores recursos, nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, entonces nos paralizamos, nos conformamos con una cotidianidad que tal vez no nos acerque a la plenitud, pero que nos hace sentir “seguros”, por miedo nos negamos la oportunidad de innovar, de intentarlo diferente, de emprender nuevos caminos, de navegar otros mares.

  Incluso sacrificamos nuestra existencia, nuestros mejores años, nuestros más anhelados sueños en un intento desesperado de mantener el statu quo, olvidando que en la vida lo único permanente es el cambio. Ya lo sabía Heráclito de Éfeso hace tantos siglos cuando dijo “al mismo río entras y no entras, pues eres y no eres”, ya que mientras transcurre el tiempo, el agua va corriendo, el río ya nunca será el mismo, pero tampoco nosotros seremos los mismos, pues cambiamos a cada momento, a cada experiencia.

  Como seres vivos, tenemos una naturaleza cambiante, y si te permites vivir con consciencia, si dejas de escuchar todo el ruido que te rodea, podrás escuchar a tu propia voz interior, entonces sabrás lo que necesitas, entenderás que mientras vivas, tienes libertad de elegir, de cambiar, de llenar tu vida de nuevos colores con infinitos matices.

  Observa tu interior en silencio y con humildad, sin ego, sin prejuicios, y permítete descubrir lo que esconde tu corazón, vuelve a los sueños de tu infancia, a lo más natural y puro de tu existencia, allí podrás ver el transcurrir de tu vida, y al recordar de dónde vienes, sabrás hasta donde quieres llegar.

   Y mientras se va fortaleciendo tu confianza, podrás vencer el vértigo, el miedo a caer, el miedo a cambiar, y te encontrarás ante un mundo nuevo de posibilidades. Solo depende de ti escoger hacia donde quieres caminar, no te limites a sobrevivir todos los días y llamar a eso vida.

     Atrévete a cambiar, a intentarlo!!    
     
   
     
           
 Fuente: http://psicopedia.org/4890/navega-fuera-de-tu-zona-de-confort/

lunes, 30 de marzo de 2015

Gatoterapia: Beneficios de vivir con un gato

    La Gatoterapia es un tratamiento tradicional contra los síntomas del estrés, la ansiedad y el bajo estado de ánimo con la ayuda de gatos domésticos. Puede ayudarte a mejorar tu salud física y mental y tu calidad de vida global, a través de la interacción amistosa entre el gato y la persona.

    Gatos y humanos: un poco de historia

     Ya en tiempos ancestrales, el ser humano ha encontrado en ciertas especies animales una buena dosis de compañía y afecto. Además de la domesticación de los animales con el fin de preservar el sustento alimenticio (carne, leche), el abrigo (pieles, lana) y el desplazamiento (caballos), algunas especies han mantenido una relación de cariz más íntima con el hombre. En este sentido, dos de los animales que tradicionalmente han desempeñado ese rol son el perro y el gato.

   El gato (felis silvestris catus) es un pequeño mamífero predador. Los orígenes de la especie, o por lo menos sus primeros reportes científicos, se sitúan en el   En esos tiempos lejanos, los gatos ya gozaban de una gran consideración, hasta el punto de que los humanos les otorgaban una categoría de divinidad. Desde Egipto fue extendiéndose hacia otros muchas regiones, a través del comercio, fue fiel compañero de brujas, magos y curanderos. Posteriormente, fue acogido como cazador doméstico de pequeños animales roedores, que podían propagar enfermedades. En este sentido, el gato era un seguro de salud para el hombre. Además, fue paulatinamente creciendo su rol de amigo y compañero doméstico.

   Muchas personas aseguran que la compañía del gato les reporta múltiples beneficios. Actualmente, existen más de cuarenta especies diferentes de felinos, cada uno con sus características propias: pelajes de todos los colores y formas (e incluso sin pelaje), con cola larga, cola corta, sin cola, con estructuras craneales muy distintas, etcétera.

   El gato: descubriendo su personalidad y sus ‘propiedades antiestrés’

    El gato es un animal muy autónomo, como ocurre con el resto de felinos. Su vínculo con los dueños de la casa se fundamenta en una especie de pacto de respeto mutuo. La compañía de un gato, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de psicofármacos, contribuye a lograr buenos niveles de relajación sin el efecto secundario de perder el contacto con la realidad o ciertas cotas de conciencia. Acariciar un gato puede reducir el estrés, así como disminuir el nivel de presión sanguínea y la frecuencia de latidos del corazón. Por su parte, el ronroneo característico del gato (sonido que emite el felino cuando está cómodo y seguro) tiene un efecto positivo en el estado de ánimo de las personas, fomentando el buen humor y proporcionando confianza y seguridad. Las señales de afecto que el gato nos proporciona también tienen un efecto positivo en nuestra psique, ayudando a enfermos convalecientes a salir adelante de su situación gracias a su simple presencia.
Gato blanco y negro europeo. Gatoterapia
  Compañía felina, siempre bienvenida

    Muchos especialistas recomiendan a personas que viven solas la compañía de un gato. Además de los aspectos positivos en la salud mental que ofrecen los pequeños felinos fundamentales en la Gatoterapia, los gatos no requieren de grandes cuidados, en comparación con, por ejemplo, los perros. Vivir acompañado de un gato también nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismos y aceptarnos tal cual somos: los gatos no nos juzgan, no diferencian entre guapos y feos o ricos y pobres; solo reciben cariño y lo devuelven a su manera, de una forma completamente natural y sin artificios.

Las familias que conviven cerca de un gato también logran algunos beneficios psicológicos, puesto que fomentan y refuerzan la comunicación entre padres e hijos y entre hermanos. Este es uno de los aspectos positivos de la Gatoterapia. Además, la convivencia familiar con animales enseña a los niños a responsabilizarse de ciertas tareas, a respetar y amar a otras especies, y esto redunda en el refuerzo de actitudes sosegadas, relajadas y de distensión del estrés.

   Salud mental, Gatoterapia y algunos datos

   Los beneficios de la Gatoterapia en personas con algún tipo de discapacidad física o psíquica o con alguna clase de trastorno emocional o psíquico, han sido estudiados. Por ejemplo, entre los trastornos asociados a demencias (Alzheimer), el Autismo, el Síndrome de Down, el TDAH y los trastornos conductuales en niños y en trastornos del estado de ánimo, los beneficios parecen claros.

   En los Estados Unidos, varios estudios revelaron que los pacientes aquejados de cardiopatía reportaron una progresión mejor y más rápida si convivían con un felino, incrementando así el porcentaje de supervivencia un año después de haber padecido un episodio agudo como por ejemplo, un infarto (Friedmann y Thomas, 1995).

  Las personas que viven con gatos en casa tienen una probabilidad más baja de fallecer a causa de un infarto. Esta fue la conclusión a la que llegaron varios investigadores liderados por A. Baun de la Nursing Research. En el caso de la convivencia con perros, no se reportó el mismo efecto protector, posiblemente debido a los cuidados diarios que requieren los canes: los dueños de perros estuvieron en probabilidades cercanas a la media.

   Varias asociaciones y fundaciones nacionales dedicadas a mejorar la calidad de vida de personas con trastornos mentales graves emplean a gatos como parte de la terapia. En niños autistas, por ejemplo, los gatos tienen distintos efectos positivos. Obviamente el gato no puede curar una psicopatología severa, pero sí se ha observado que el contacto de los enfermos con los felinos les aporta buenas dosis de felicidad, les devuelve la sonrisa, especialmente a aquellos que sufren de una vida bastante solitaria.

   El caso de los ancianos que viven en residencias geriátricas también es especialmente positivo en lo que refiere a los beneficios de convivir con gatos. Distintos estudios señalan que el contacto diario con un adorable gato, al que pueden interpelar, acariciar y cuidar, puede ayudar al anciano a verbalizar sus emociones y sentimientos, así como los recuerdos de su infancia. Estimular su memoria y expresar anécdotas y relatos de su vida pasada es algo realmente importante en pacientes con demencias seniles o Alzheimer, porque esta gimnasia mental resulta un factor básico a la hora de retrasar la degeneración de la calidad neuronal, culpable de la pérdida progresiva de memoria. El sentido táctil, pudiendo acariciar el gato y notar su ronroneo cuando está feliz estimula algunas terminaciones nerviosas que evocan recuerdos.
                               Gatoterapia, descubre los efectos beneficiosos de vivir con un gato
     LOS GATOS NO SON JUGUETES

   Se puede adoptar un gato acudiendo a la protectora de animales más cercana.  Pero no debemos dejar de ser conscientes que un gato es un ser vivo, que tiene necesidades y sufre. Esto implica una responsabilidad hacia él. El gato debe ser desparasitado y vacunado convenientemente, además de que en la mayoría de países debe llevar un microchip identificativo.

   Si este último párrafo está claro, solo podemos invitarte a gozar de la grata compañía de uno de los animales más amigables, misteriosos y beneficiosos para tu salud que pueda haber. La Gatoterapia tiene mucho que ofrecerte.

                                                      Fuente: http://psicologiaymente.net/gatoterapia/

lunes, 9 de marzo de 2015

Ser Agradecidos nos hace más Felices

       Hay dos clases de gratitud: la condicional y la incondicional. La primera consiste en sentirse bien cuando las cosas salen como uno espera. Como no siempre es así, acaba siendo una emoción esquiva y poco duradera. La segunda consiste en una actitud y un hábito de vida, sentirse bien sin que haya ocurrido nada especial; es decir: estar agradecido por todo y por nada a la vez. Y al no estar condicionada por ningún otro acontecimiento, esta actitud es la precursora de la felicidad y el éxito personal en la vida.

     ¿Tenemos en cuenta cuántas personas han contribuido a que este día sea posible? Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos recibiendo las bendiciones de innumerables personas, la mayoría desconocidas, que hacen de nuestras vidas una experiencia mejor. Por ejemplo, ¿cuántas personas han intervenido en la elaboración del desayuno? El agricultor, el granjero, el molinero, el transportista, el tendero… el sol, la lluvia, el viento, el agua… las manos que lo prepararon y sirvieron. Si contásemos cuánta gente nos sirve directa e indirectamente en un solo día de nuestra vida, no podríamos más que sentir puro agradecimiento.

    Por no mencionar a nuestros padres, nuestros médicos, nuestros maestros, nuestros amigos, nuestros compañeros o empleados… todas las personas que han contribuido a que consiguiéramos algo significativo, o simplemente que nos han ayudado a sobrevivir hasta el día de hoy.

    Es innegable que debemos un inmenso reconocimiento a infinidad de personas que hacen posible que sigamos con vida o que disfrutemos de nuestro momento actual tal como es. Y para poder expresarlo es necesario estar muy presente de manera que seamos conscientes de las cosas buenas y positivas que nos rodean.

   Si además miramos hacia atrás en el tiempo y repasamos todos los descubrimientos y avances tecnológicos que hacen nuestra vida más cómoda y segura, sin olvidar los pensadores y sabios que la han enriquecido, entonces este sentimiento debería extenderse casi a los orígenes de la humanidad.

   Cuando reflexionamos sobre todo ello, cada día se convierte en una sucesión de oportunidades para acordarnos con una sonrisa de personas que han contribuido con mucho o poco a nuestra vida y para sentir el deseo de devolver el favor a las generaciones futuras.
"Cuanta más gratitud sientas, más feliz serás
y tu vida cambiará más rápido" Rhonda Byrne
                           
   Los psicólogos Emmons y McCollough estudiaron las consecuencias de la gratitud y acabaron concluyendo que tiene profundos efectos en el bienestar físico y también emocional de las personas. En su estudio analizaron las muchas formas de expresarla, como, por ejemplo:

  • Con una nota personal.
  • Comparándose con gente que tiene problemas graves.
  • Dando simplemente las gracias.
  • Controlando mentalmente los pensamientos negativos.

   Y descubrieron que las personas que hacían de esta actitud un hábito de vida se sentían más saludables, más optimistas y más felices con sus vidas. Otros investigadores llegaron a la conclusión de que este hábito mejora las relaciones con las personas y propicia el altruismo. Además de ayudar a superar el estrés y las actitudes negativas. Pero uno de los frutos más importantes de la gratitud es que contribuye a generar felicidad.

    En otros estudios, con mayores y con niños, se ha profundizado en la relación entre la felicidad, inducida por buenos recuerdos y sentimientos de gratitud, y el éxito general en la vida. Y se ha concluido que las personas que se sienten más contentas consiguen una existencia más longeva, mejores ingresos, mejores relaciones, y también ser más eficaces ante los problemas profesionales y personales. Es decir, ahora sabemos que “la felicidad da éxito” (y no al revés, como se creía antes: “El éxito da la felicidad”, lo cual ya intuíamos que no era cierto).

   Estados Unidos y Canadá tienen una celebración muy particular: "Thanksgiving Day" (el día de Acción de Gracias), una de sus fiestas más importantes. Es una fiesta en cuyo origen, tal vez europeo, se celebraba el final de las buenas cosechas. Hoy día es una reunión familiar en la que se honra expresar lo que se siente por los incontables dones que disfrutamos como civilización.

  Habrá quien piense que para apreciar o poder verbalizar esa sensación primero debe ocurrir algo que lo motive; es decir, que la emoción debe ser la consecuencia de un acontecimiento favorable. Pero necesariamente no ha de ser así. En realidad, es posible abrigar gratitud sin que haya ocurrido nada especial antes. Ser capaces de dar gracias por algo que aún no ha sucedido. Aunque esta posibilidad pueda ser incomprensible para la mayoría, tiene muchas ventajas. La más obvia es que podemos empezar a estar agradecidos en este mismo momento, sea cual sea la situación personal de cada uno.

    Las personas más felices sienten gratitud por todo y por nada en especial. No necesitan razones concretas (aunque si se ponen a buscarlas, la lista de motivos es inacabable). Viven instaladas en reconocer lo bueno que tienen por el simple hecho de estar vivas, al margen de lo que les sucede. No necesitan razones de peso para estar agradecidas porque haber recibido la vida ya les es suficiente. Incluso hay personas, tan habituadas a vivir en esta actitud, que agradecen cosas tan intangibles como una sonrisa, un amanecer, una inspiración, la brisa suave, la calidez del sol o un instante de paz… O incluso son capaces de agradecer a futuro: algo valioso que se aprenderá mañana, el próximo libro que se leerá y que quizá aún no está ni escrito, o incluso la música que sonará en el propio funeral. Es lo que se podría llamar “agradecimiento gratuito”: no se debe a nada tangible, pero conmueve por igual.

   Uno de los hábitos comunes de las personas felices es el de empezar el día dando gracias por pequeñas cosas para generar una actitud dichosa para el resto de la jornada.

   Basta con celebrar pequeños detalles de la vida, pero no por ello menos valiosos. Hacer una lista mental de razones que merecen ser aplaudidas ayuda a sentirse reconciliado con las que nos hacen más difícil la existencia. En realidad, no importa el objeto, sino la emoción que provoca en nosotros.
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         "Demos gracias a las personas que nos hacen felices; son los adorables       jardineros que hacen florecer nuestras almas", Marcel Proust.
 
      La maestría en este arte se alcanza cuando uno es capaz de agradecer incluso las dificultades extremas que a cada uno le toca vivir, porque somos capaces de pensar que detrás de cada lágrima, de cada instante de sufrimiento, hay un aprendizaje, una enseñanza que nos convierte en personas más humanas, más suaves, y más comprensivas con el abatimiento de los demás. Es lo que se llama “ver lo bueno de lo malo” que siempre existe, aunque cueste reconocerlo en una primera mirada.

   Para finalizar, hay una palabra que siempre es bien recibida por todos, y es: “Gracias”. Todas nuestras comunicaciones con otras personas deberían terminar con ella. Tampoco estaría de más escribir cada día una breve nota de agradecimiento por cualquier vía (e-mail, sms, WhatsApp…) a las personas que hayan aparecido en nuestra vida por el motivo que sea. Un simple y corto mensaje de gratitud a quien haya influido en nuestro pasado o en el presente. Nada más que dos líneas, sin que tenga especial relevancia el papel que haya desempeñado. Con toda certeza, esta actitud hará que las cosas empiecen a cambiar.