sábado, 28 de febrero de 2009

ASAMBLEA EN LA CARPINTERIA

Cuentan que a media noche,hubo en la carpintería una extraña asamblea.Las herramientas se habían reunido para arreglar las diferencias que no las dejaban trabajar.
El martillo pretendió ejercer la presidencia de la reunión,pero enseguida la asamblea le notificó que tenía que renunciar:
- No creo que puedas presidir,Martillo - le dijo el portavoz de la asamblea-.Haces demasiado ruido y te pasas todo el tiempo golpeando.
El Martillo aceptó su culpa pero propuso:
- Si yo no presido,pido que también sea expulsado el Tornillo,puesto que siempre hay que darle muchas vueltas para que sirva para algo.
El Tornillo dijo que aceptaba su expulsión pero puso una condición:
- Si yo me voy,expulsad también a la Lija,puesto que es muy áspera en su trato y siempre tiene fricciones con los demás.
La Lija dijo que no se iría a no ser que fuera expulsado el Metro.Afirmó:
- El Metro se pasa todo el tiempo midiendo a los demás según su propia medida como si fuera el único perfecto.
Estando la reunión en tan delicado momento,apareció inesperadamente el Carpintero,que se puso su delantal e inició su trabajo.Utilizó el martillo,la lija,el metro y el tornillo.Trabajó la madera hasta acabar un mueble.Al terminar su trabajo,se fue.
Cuando la carpintería volvió a quedar a solas,la asamblea reanudó la deliberación.Fue entonces cuando el Serrucho,que aún no había tomado la palabra,habló:
- Señores,ha quedado demostrado que tenemos defectos pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades;son ellas las que nos hacen valiosos.Así que propongo que no nos centremos tanto en nuestros puntos débiles y que nos concentremos en la utilidad de nuestros puntos fuertes.
La asamblea valoró entonces que el Martillo era fuerte;el Tornillo unía y daba fuerza;la Lija era especial para afinar y limar asperezas;y observaron que el Metro era preciso y exacto.Se sintieron un equipo capaz de producir muebles de calidad.se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

viernes, 27 de febrero de 2009

LOS CLASICOS Y LA FELICIDAD

- "¿Por qué buscáis la felicidad,oh mortales,fuera de vosotros,cuando la tenéis dentro de vosotros mismos?" (Boecio,filósofo romano)

-"Bastarse a sí mismo es también una forma de felicidad"(Aristóteles)

-"Desciende a las profundidades de tí mismo,y logra ver tu alma buena.La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta."(Sócrates)

-"El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos"(Epicteto)

-"El hombre más desgraciado es el que con más ardor desea la felicidad"(Bion de Abdera,matemático griego)

domingo, 22 de febrero de 2009

Frases sobre la felicidad

 

TANIA

Ahí van las mías:
*** Cuando la felicidad nos sale al paso nunca lleva el hábito con que nosotros pensábamos encontrarla.
*** Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.
*** Aunque sea justificada,la felicidad es un privilegio.
*** Del mismo modo que no tenemos derecho a consumir riqueza sin producirla,tampoco lo tenemos a consumir la felicidad sin producirla.
Y la sigo buscando.........

 

Gracias Tania
Publicado por TANIA para Teléfono de la Esperanza de Extremadura a las 22 de febrero de 2009 19:11

EL ABAD Y LOS CIERVOS

 


Se armó una vez un pequeño escándalo en el monasterio Zen cuando uno de los monjes encontró a su maestro,el abad,tirando piedras a unos ciervos que se habían acercado al recinto.
El monje se sintió demasiado avergonzado para decir nada a su maestro de modo que se retiró en silencio.
Más adelante,le incomodaba tanto lo que había visto que no pudo evitar mencionarlo a sus compañeros quienes se mostraron todos escandalizados por el comportamiento del abad.¿Acaso no es la esencia del budismo el tener una actitud de amabilidad amorosa hacia todos los seres vivos?¿Cómo podía un maestro zen actuar así y seguir siendo maestro zen?
Al final,después de varios días,uno de ellos se armó de suficiente valor para pedirle explicaciones al maestro.
El maestro le replicó: "Ya he visto a esos ciervos por aquí varias veces recientemente y me preocupaba la posibilidad de que adquiriesen la costumbre de pasar tiempo por aquí donde los cazadores los encontrarán y los matarán con toda seguridad.Así que les eché unas piedras para ahuyentarlos".

 

Gracias Kuentero por tus aportaciona
Publicado por KUENTERO para Teléfono de la Esperanza de Extremadura a las 22 de febrero de 2009 19:36