Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día el caballo escapó a las montañas.
Cuando sus vecinos deploraron la mala suerte que había tenido al perder el caballo,él les replicó:
- ¿Buena suerte? , ¿mala suerte? ¿Quién sabe?
Una semana después,el caballo regresó trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces sus vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte, y éste les respondió:
- ¿Buena suerte? , ¿mala suerte? ¿Quién sabe?
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes,se cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró ésto como una desgracia. No así el labrador,quien se limitó a decir:
- ¿Buena suerte?, ¿mala suerte? ¿Quién sabe?
Unas semanas más tarde,el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones.
Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota,lo dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte?, ¿mala suerte? ¿Quién sabe? .
sábado, 20 de abril de 2013
EL CABALLO
miércoles, 27 de febrero de 2013
PAGANINI
Algunos decían que Paganini era muy raro.Otros,que era sobrenatural.Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente.Por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.Una noche,el escenario de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo.
La Orquesta entró y fue aplaudida.El Director,a su vez,fue muy ovacionado.Pero cuando apareció triunfante la figura de Paganini,aquello fue el delirio.Paganini acomodó el violín contra su hombro,y lo que siguió fue indescriptible:blancas y negras,fusas y semifusas,corcheas y semicorcheas parecían tener alas y volar con el toque de aquellos dedos encantados.
De repente,un extraño sonido interrumpió el ensueño de la platea:una de las cuerdas del violín de Paganini se había roto.
El Director se detuvo.La orquesta dejó de tocar.El público contuvo el aliento.Pero Paganini,mirando su partitura,siguió extrayendo sonidos deliciosos de un violín con problemas.El Director y la Orquesta,admirados,volvieron a tocar.El público se calmó.
De repente,otro sonido perturbador atrajo la atención de los asistentes.Otra cuerda del violín de Paganini había saltado por los aires.
El Director se detuvo de nuevo.La Orquesta volvió a dejar de tocar.Paganini,no.Como si nada hubiera ocurrido,olvidó las dificultades y siguió arrancando sonidos imposibles.El Director y la Orquesta,impresionados,volvieron a tocar.
Pero el público no podía imaginar lo que iba a ocurrir a continuación.Todas las personas , asombradas,gritaron un ¡Ohhh! que retumbó por toda la sala:una tercera cuerda del violín de Paganini se había quebrado.
El Director se detuvo.La Orquesta también.El público quedó en suspenso.Pero Paganini,como si fuera un contorsionista musical,arrancó todos los sonidos posibles de la única cuerda que quedaba en el violín destruido.Ninguna nota fue olvidada.
El Diretor,embelesado,se animó.La Orquesta se motivó.El público pasó del silencio a la euforia,de la inercia al delirio.Paganini alcanzó la gloria.
Su nombre perdura a través del tiempo.Él no es un violinista genial.Es el símbolo del que continúa adelante aún en medio de las dificultades,de los problemas y de todo lo que parece imposible.
sábado, 9 de febrero de 2013
He vuelto a casa
Se me fueron de la boca las u
últimas palabras.
Se quemaron en mi garganta
en un incendio intencionado.
Hasta tu nombre cálido se vio envuelto en llamas,
en cenizas.
Ando aturdido, extrañado de mí,
como un vagabundo sin ruta ni posada.
Me he quedado, sabes, sin ayer.
Mi pasado se perdió entre la hoguera.
Mi futuro, incierto, no sé cómo llamarlo,
algo así como que no existiera.
Ya ves, no sé decir las cosas que antes tenían nombre.
Voy dando tumbos hablando con los ojos,
poniendo tíldes con mis manos,
calor con mis labios y mis mejillas.
Cansado de que fuera no me entiendan
he empezado a hablar conmigo mismo,
en un soliloquio amable, entretenido,
de palabras sin voz, de piropos sin letras.
¡No sé tantas cosas de mi
que me quedo embobado escuchándome,
como un niño que descubriera los rastros de un tesoro!.
Ha sido el silencio el que me ha devuelto a casa,
a paredes de colores,
a muebles de madera.
He vuelto a pensar que estaba en la estación donde me dejé
la última vez que cogí el tren.
Con mi fe incrédula
confieso que el poeta avistó verdad:
quien habla solo espera hablar a Dios un día.
Valentín Turrado Moreno
23-01-2013
domingo, 27 de enero de 2013
“LA ALEGRÍA DE VIVIR”
EL SENTIDO DE MI VIDA
Es imposible vivir la vida con alegría, si no se sabe para qué se vive. Si nuestra vida carece de sentido, y significado, se va a convertir en la carga más pesada que podamos arrastrar durante nuestra existencia. Si quiero vivir alegre, es esencial que encuentre un sentido a mi vida. El no saber encontrar sentido a la vida, es el más absoluto de los “sinsentidos”, es algo efímero, rastrero y vano.
Esta, es la eterna cuestión, que todo ser se plantea en diversos momentos de su vida. ¿Para qué vivo? ¿Por qué vivo? ¿Qué sentido tiene mi vida? Estas preguntas o similares, nos las hemos planteado todos en alguna ocasión.
Todo esto nos lleva a una conclusión, y, es que el sentido de la vida, no es un descubrimiento nuevo que persiga la persona hoy en día; se trata de un tema tan antiguo, que es coetáneo con la aparición del ser humano sobre la tierra.
El pensamiento predominante del Dr. Víktor Frank en todos sus libros, es la presencia en todo el mundo, de “una sensación de falta de sentido de la propia existencia”, que cada vez arrastra a más personas, lo quieran o no. Hoy día, la persona ha conquistado más bienestar, progreso, y libertad. La persona ha empezado una vertiginosa carrera en pos de conseguir la felicidad, y la ha cifrado en la consecución de mayor cantidad de dinero, posesiones, amor, bienestar, etc., hasta que llega un momento, que se da cuenta que a la consecución de todo esto, todavía ansía ser feliz; y mirando a su alrededor, ve que, de hecho, en el corazón de las personas, hay, hoy día, poca felicidad.
Lo que tanto angustia a la persona hoy en día, es la incertidumbre sobre lo que queda al final de la larga y agitada persecución de la felicidad. Sobre el sentido que puede tener para ella, tanto trabajo y fatigas, todo el prestigio conseguido, y, todos los bienes atesorados.
Actualmente pues, nos hayamos frente a un numeroso grupo de personas, entre las que abundan los jóvenes, cuyo denominador común es la duda, y la inseguridad interna, como principales características de su problemática. Buscan una meta por la que luchar, una idea a la que agarrarse, una tarea que cumplir, ya que se encuentran en un gran vacío existencial. En el fondo, no saben para qué son útiles, se encuentran en el sector de “búsqueda de sentido”, no saben para qué viven.
“Toda crisis tiene una salida”, y nuestra época ha de encontrarla. Nuestra sociedad está inmersa en una crisis existencial, que nos está conduciendo a que cada vez proliferen más, los trastornos psíquicos de todo tipo. Un importante porcentaje de estos trastornos mentales, proceden del “sin sentido” de la vida, en el que se desenvuelven numerosas personas, producto de la vaciedad interior.
En la actualidad, hay una fuerte crisis de proyectos vitales, en lo que a ideales y valores se refiere. La ausencia de motivación, y de ilusión, es el comienzo de la pérdida del sentido de la vida.
LOS VALORES Y EL SENTIDO DE LA VIDA
¿Qué se entiende por sentido de la vida? Lo podríamos definir como la percepción de la trayectoria satisfactoria o insatisfactoria de nuestra vida.
Una de las más interesantes aventuras que se nos presentan en la vida, es encontrarle sentido, pero nos corresponderá a nosotros, encontrarle el sentido individual, para aprovechar al máximo nuestra trayectoria o paso, por este mundo.
La vida de una persona se asienta en su sistema de valores, al igual que un árbol se asienta en sus raíces. Por tanto, es importantísimo ampliar nuestra gama de valores, ya que, no solo nos apoyaremos en ellos cuando vengan los grandes vientos o dificultades de nuestra vida, sino que darán sentido a nuestra existencia.
Se trata de encontrar respuestas particulares a las preguntas ¿De qué se trata la vida?, y, ¿Qué vine a hacer aquí? A cada persona le toca encontrar sus propias respuestas, a cada cual, le toca descubrir su propia verdad. Quien sabe responderlos, encuentra una dirección satisfactoria para su vivir, e incrementa tremendamente su expectativa de felicidad en la realización de sus tareas ordinarias, pues sabe lo que verdaderamente le importa, lo que se toma en serio: ¿qué me importa de verdad? Este es el camino para preguntarme por el sentido de mi vida. Dicho de otro modo: saber cuáles son los valores verdaderamente importantes para mí, es lo que hace posible emprender la tarea de vivirlos y realizarlos. Dicho más crudamente: se es persona, cuando se tiene saber teórico y capacidad práctica para responder a estas preguntas: ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué existo? ¿Qué debo hacer? Encontrar las respuestas, es encontrar el sentido de la vida.
La mayor desesperación en la que puede caer una persona, es no saber para qué vive, experimentar una insatisfacción continua de la propia vida. Puede haber tantos sentidos de la vida, como personas haya, por eso cada uno ha de encontrar el suyo, procurando que sea sólido y constante, y que dé sobre todo, satisfacción y felicidad a cada uno.
Los tres principios en los que se apoya la logoterapia de V. Frank son:
a) La vida tiene sentido en todas las circunstancias, incluso en las más penosas y desastrosas.
b) La persona es dueña de una voluntad de sentido, y se siente frustrada o vacía cuando deja de ejercerla.
c) La persona es libre dentro de sus obvias limitaciones para consumar el sentido de su existencia.
“Lo que en verdad necesitamos, es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos. Y no esperar nada de la vida, sino, ver que le podemos ofrecer nosotros a la vida. Si dedicamos un poco de tiempo a los demás, y no tanto a nosotros, sentiremos que somos más felices con el altruismo que con el hedonismo.
Tenemos que dejar de hacernos preguntas, sobre el significado de la vida, y, en vez de pensar en ello, tratar de simplificar la vida, y gozarla en sí misma, tratando de ser útiles a los demás.
En última instancia, “vivir, significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea, y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo”.
LUIS FERRER
Colaborador del TE
miércoles, 23 de enero de 2013
EL CORAZÓN MÁS BELLO
Un buen día,un hombre joven se puso en el centro de un poblado y proclamó a gritos que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor,y todos, admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto,pues no se observaban en él ni manchas ni rasguños.
Sí,todos coincidieron en que era el corazón más hermoso que habían visto.Al sentirse admirado,el joven se sintió aún más orgulloso y,con mayor fervor,aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto,un anciano se acercó y dijo:
- ¿Por qué dices eso,si tu corazón no es ,en realidad,tan hermoso como el mío?
Sorprendidos,la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que,si bien latía vigorosamente,estaba cubierto de cicatrices,e incluso había zonas donde faltaban algunos pedazos,los cuales habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar,pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor.Es más,había lugares con huecos,donde faltaban grandes trozos.
La gente se sintió sobrecogida.¿Cómo puede decir que su corazón es más hermoso?,pensaron.
El joven contempló el corazón del anciano y,al ver su deteriorado aspecto,se echó a reir.
- Debes de estar bromeando -le dijo-.Compara tu corazón con el mío.El mío es perfecto.En cambio,el tuyo es un amasijo de cicatrices y de dolor.
- Es cierto,dijo el anciano,tu corazón luce perfecto,pero yo jamás me involucraría contigo.Mira,cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor.Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado.Muchos,a su vez,me han obsequiado un trozo del suyo,que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales ,quedaron los bordes,de los cuales me alegro,porque me recuerdan el amor que hemos compartido.Hubo veces en las que entregué un trozo de mi corazón a alguien,pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio.De ahí los huecos.Dar amor es arriesgar;pero, a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas,me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza de que algún día,tal vez,regresen y llenen el vacio que han dejado en mi corazón.¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?
El joven permaneció en silencio.Por sus mejillas corrían las lágrimas.Se acercó al anciano,arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.
El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón;luego,a su vez,arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y tapó con él la herida abierta del joven.La pieza se amoldó,pero no a la perfección.Al no haber sido idénticos los trozos,se notaban los bordes.
El joven miró su corazón,que ya no era perfecto,pero lucía mucho más hermoso que antes,porque el amor del anciano fluía en su interior.
sábado, 19 de enero de 2013
MI SOLEDAD
Hola Soledad, ¿cómo estás mi Soledad?, debes conocerme muy bien porque no me dejas ni a sol ni a sombra. Yo también te conozco a ti, y ya veo que estás fuerte, muy crecida, inagotable.
De tanto conocernos ya casi no sé dónde acabo yo y dónde empiezas tú, y puesto que eres tan mía y estás tan dentro de mi querrás saber cómo estoy yo, ¿verdad Soledad?, pues te lo voy a contar.
Últimamente he notado cómo nacía un idilio y una sensación única de comunicación entre tú y yo que me desborda de alegría y bienestar. Hay veces que abrazándote con violencia acaricio tu suave desnudez y entonces me doy cuenta de que ni mi instinto ni mi pensamiento me hacen añorar nada que no sea lo que sólamente yo poseo, estos ratos íntimos y mágicos contemplando a mi Soledad,
Otras veces me dejo relajar con los ojos medio cerrados para que tu voz callada riegue mis alegrías, y siento un extraño placer al verte tan quieta, tan sosegada y silenciosa.
Una quietud amplia y total ha establecido un diálogo amoroso entre tú y yo, y me sonrío porque estoy contento de estar contigo Soledad, porque nos hemos enamorado pasionalmente, encarnizadamente, eternamente...,porque me siento bien, felíz de mi, y sonrío a mi vida y a todo lo mío. Me emociona escribirte Soledad y me emocionan mis perspectivas de vida contigo, y vuelvo a sonreír al tiempo que ha de venir porque sólo yo sé lo que voy a pasar a tu lado mi Soledad.
¡Soledad mírame, este soy yo!, me gusta que me acaricies y me alientes vida, y que me animes a introducirme en estos espejismos que me invitan a mirarte sosegadamente recreándome.
¿Sabes porqué te sonrío Soledad?, porque estoy alegre de estas cosas que siento contigo y que soy capaz de sentir.Me emociono al idealizarte Soledad porque veo en mi futuro muchas horas de amor y besos compartidos, de caricias y sonrisas y colores íntimos y sueños y estremecimientos de placer y temblores y largas charlas entre tú y yo.
Me gustaría marcharme lejos Soledad, irme muy lejos contigo a un país donde nadie nos pueda conocer ni interrumpir este idilio de pasión y amor que hemos establecido. Atrás dejaríamos muchas cosas que nos gustan como la familia, los amigos, las fiestas, pero estaríamos los dos solos y con eso me basta para alcanzar esto que llaman felicidad, esta felicidad muda que tú me regalas sin condiciones Soledad. También abandonaríamos aquellas cosas que no nos gustan como los sistemas y las gentes que hipotecan las alegrías de vivir y de la vida, y tomaríamos el camino que sólo tú y yo anhelamos tomar para apreciar bien esto que llaman vida, esta vida que es únicamente nuestra.
¿Te lo imaginas Soledad?, nos iríamos cogidos de la mano, tú y yo, y todo cuanto comenzase en nuestro viaje sería un acto de fidelidad que habría de durar hasta la muerte. Nos iríamos como siempre hemos deseado hacerlo, sin hacer ruidos, sin sobresaltos, sin prisas Soledad, caminando, dando pasos extremadamente cortos, para saborear bien cada instante de la vida, de esta vida que nos pertenece a ti y a mi.
A veces la vida irá por delante llevándonos, zarandeándonos, arrastrándonos...,alegre, dolorosa, sencilla, inconsciente...Otras veces abriremos el camino tú y yo, muy seguros de nosotros y elegiremos muestras propias sendas y escogeremos a nuestro antojo nuestras veredas para echar a correr los dos, mano a mano, y a descubrir y descansar y observar las maravillas del camino, del camino de la vida, de esta vida que es nuestra.
Nos iremos a pasear por donde nos lleven el viento, la luna y las estrellas, nada será demasiado grande te lo prometo mi Soledad, nada será demasiado pequeño, todo lo podremos abordar estando juntos, unidos. Todo valdrá la pena de ser hecho y tan sólo nos hemos de conformar con ser felíces, tú y yo, sólos los dos Soledad.
Por ejemplo Soledad visitaremos esos inmensos valles que he soñado, cuyos brazos se nos abrirán generosos y nos invitarán a abrazarnos en el medio de su apacible quietud, esos valles cuyas vertientes bajan lisas y soñolientas, con tonalidades ocres y resplandecientes. ¿Sabes Soledad?, he leído que a las espaldas de estos valles se levantan como por milagro un conjunto de pequeñas montañas abruptas y salvajes, con rocas de color teja quemada, resecas, estériles, sin otra vida aparente que la de los colores en sus juegos continuos con las nubes y el sol.
¿Sabes mi Soledad?, también he soñado que esos paisajes duermen exquisitamente compuestos con sus laderas y sus colores uniformes, con sus pequeños elementos mimetizados por el mismo conjunto de montañas que lo rodea. La poesía de la vida también duerme sobre esos valles, indolente, apacible, risueña...como un cuento de hadas y cuando el sol del medio día mira implacable lo adormece todo con sus rayos, y por las tardes cuando el sol se acerca al horizonte nace un delicioso frescor al tiempo que se levanta una brisa casi imperceptible. Entonces los colores del valle cambian haciéndose mucho más intensos, y la vida despierta de repente justo antes del nacimiento de la noche. En mi sueño mi valle es por las noches una enorme calleja a la que se asoman curiosas las estrellas. ¿Te lo imaginas Soledad?, ¿crees que tú también puedes soñar lo mismo que yo sueño y que yo anhelo?
¿Imaginas una vida entera juntos Soledad?, solos tú y yo, sería maravilloso, ¿verdad mi querida Soledad?
MAO (Escritor extremeño,colaborador con el TE)
jueves, 8 de noviembre de 2012
¿MATAR AL AMOR?
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio,que es el rey de los malos sentimientos,los defectos y las malas virtudes,convocó una reunión urgente de todos ellos.
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano acudieron a la reunión con la curiosidad de saber cuál era su finalidad.
Cuando estaban todos reunidos,habló el Odio y dijo:
- Os he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien.
Los asistentes no se extrañaron demasiado,pues era el Odio el que estaba hablando,y él siempre quería matar a alguien.Sin embargo,todos se preguntaban quién sería tan difícl de matar para que el Odio los necesitara a todos ellos.
- Quiero que maten al Amor - dijo
Muchos sonrieron malevolamente,pues más de uno le tenía ganas.
El primer voluntario fue el Mal Carácter,quien dijo:
- Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto;provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará.
Al cabo de un año se reunieron otra vez y,al escuchar el informe del Mal Carácter,quedaron muy decepcionados.
Lo siento,lo intenté todo;pero cada vez que yo sembraba una discordia,el Amor la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando,muy diligente,se ofreció la Ambición,que,haciendo alarde de su poder,dijo:
- En vista de que el Mal Carácter ha fracasado,iré yo.Desviaré la atención del Amor hacia el deseo de riqueza y el poder.Eso nunca lo ignorará.
Y empezó la Ambición al ataque hacia su víctima,la cual,efectivamente,cayó herida;pero después de luchar por salir adelante,renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.
Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición,envió a los Celos,los cuales,burlones y perversos,inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el Amor,confundido,lloró y pensó que no quería morir;y haciendo acopio de valentía y de fortaleza,se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año,el Odio siguió en su lucha,enviando a sus más hirientes compañeros - la Frialdad,el Egoismo,la Indiferencia,la Pobreza,la Enfermedad y muchos otros -,que fracasaron siempre,porque cuando el Amor se sentía desfallecer,recobraba las fuerzas y lo superaba todo.
Coinvencido de que el Amor era invencible,el Odio les dijo a los demás:
- No hay nada que hacer:el Amor lo ha soportado todo.Llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.
De pronto,de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido,vestido todo de negro y con un enorme sombrero que impedía ver su rostro.Tenía el aspecto fúnebre de la muerte,y dijo con seguridad:
-Yo mataré al Amor;yo mataré al amor
Todos se preguntaron quién sería aquel que pretendía hacer lo que ninguno de ellos había podido.
El Odio dijo:
- Ve y hazlo.
Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que,después de mucho esperar,por fin,el Amor había muerto.
Todos estaban felices,pero sorprendidos.
Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:
- Ahí les entrego al Amor, totalmente muerto y destrozado.
Y,sin decir más,se marchó.
- Espera,dijo el Odio;en tan poco tiempo lo eliminaste por completo,lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir...¿Quién eres?
El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:
- Soy...la Rutina.
sábado, 6 de octubre de 2012
UNA COMPETICIÓN DE SAPOS
El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre.
Había en el lugar una enorme multitud de gente dispuesta a vibrar y gritar por ellos.
Comenzó la competición.
Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre,lo que más se escuchaba era:
- ¡Qué pena! Esos sapos no lo van a conseguir,no lo van a conseguir...
Los sapitos comenzaron a desistir.
Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud seguía gritando:
- ¡Qué pena, no lo van a conseguir!
Y los sapitos estaban ya dándose por vencidos...salvo aquel sapito,que seguía y seguía tranquilo,y ahora cada vez con más fuerza.
Ya llegando el final de la competición,todos desistieron,menos ese sapito,que curiosamente,en contra de todos,seguía y pudo llegar a la cima con todo su esfuerzo.
Los otros querían saber qué le había pasado.
Un sapito fue a preguntarle cómo había conseguido concluir la prueba.
Y descubrieron que ......¡era sordo!
Enviado por Kuentero
domingo, 30 de septiembre de 2012
COMO SALIR DE LA DEPRESIÓN
La vida de la mayoría de las personas, está construida a base de creencias limitantes y erróneas. Una de las más comunes, es creer que las circunstancias y las personas que nos rodean, hacen que uno sea feliz o desgraciado, de que triunfemos, o que seamos unos fracasados; y por eso, existe la tendencia de echar siempre la culpa a los demás.
En cambio, si uno llega a tomar conciencia, de que nada del exterior puede afectar a nuestra esencia interior, de que lo importante no es lo que nos sucede, sino nuestra capacidad de dar una respuesta madura a eso que nos sucede, habrá un gran cambio en tu vida.
La palabra depresión proviene de la raíz deprecio, es decir, auto-deprecio, y ocurre cuando uno compara la vida que lleva, con aquella que siempre soñó que le hubiera gustado llevar, y, al ver que no ha logrado todo eso, se desprecia, se deprime.
La depresión, no es más que un estado de la mente. Por lo tanto, cada uno es infeliz como cree. El amor está siempre; en ausencia o en presencia. Eso que llamas depresión, no es depresión, es solo una necesidad desesperada de amarte a ti mismo.
Procura encontrar a diario dentro de este mundanal ruido, y, de esta acelerada vida que nos arrastra, un poquito de tiempo para ti (solo para ti). Pues aunque solo sean unos pocos minutos, a cualquier hora del día, eso bastará para poder aparcar por un momento, todos los problemas cotidianos que nos rodean, y así poder encontrar esa paz y esa tranquilidad que tanto anhelamos.
Es necesario pararse de vez en cuando, a reflexionar y/o preguntarse ¿Cuál es el sentido de nuestra vida?, o verdaderamente, ¿Para qué hemos nacido? ¿Por qué nos interesamos por el dinero cuando deberíamos hacerlo por las personas?
Estas respuestas, solo las encontraremos con un conocimiento de nosotros mismos, y, con un crecimiento personal. Así podremos dar verdadero sentido a nuestra vida. Y para ello disponemos de muchas herramientas como por ejemplo: Pasar más tiempo en contacto con la naturaleza, realizar cursos de salud emocional, meditar regularmente, buscar espacios relajantes y creativos para ti, realizar ejercicio físico no competitivo, y/o, escuchar música clásica o relajante, etc…
De esta forma, estarás mas en contacto con tu cuerpo; y, en definitiva, contigo mismo. Es decir, tu mente estará más calmada, y equilibrada, permitiéndote así, crear un puente hacia el futuro, y encontrar la salida o la solución, que ahora en tiempos de crisis, no eres capaz de ver.
Cuando trascendamos nuestros viejos patrones de vida (romper con el pasado); vivamos el presente aquí y ahora con consciencia, y, seamos responsables de nuestros actos, habremos encontrado el verdadero sentido de nuestra vida, y conectado con nuestro verdadero Ser/Yo interior, y para entonces, la depresión formará ya parte del pasado.
Luis Ferrer Fernández
Colaborador del TE
lunes, 24 de septiembre de 2012
D E P R E S I Ó N
La depresión implica una profunda tristeza interior, una acumulación de emociones inhibidas, provocando un conflicto entre el cuerpo y la mente.
Esta enfermedad está conectada con un suceso señalado de mi vida. La depresión se traduce por desvalorización y culpabilidad que me corroen por dentro.
Si soy depresivo, me siento miserable, menos que nada. Vivo en el pasado constantemente y tengo dificultad en salir de él. El presente y el porvenir no existen. Es importante efectuar un cambio ahora en mi modo de ver las cosas porque ya no es como antes.
La depresión frecuentemente, es una etapa decisiva en mi vida (por ejemplo: la adolescencia) porque me obliga a volver a cuestionarme. Quiero a toda costa tener una vida diferente. Estoy trastornado entre mis ideales (mis sueños) y lo real (lo que sucede), entre lo que soy y lo que quiero ser. Es un desequilibrio interior (quizás químico y hormonal) y mi individualidad es irreconocible. Me siento limitado en mi espacio y voy perdiendo despacio el sabor de vivir, la esencia de mi existencia. Me siento inútil.
En otras palabras, la depresión tiene en su origen una situación que vivo frente a mi territorio, es decir lo que pertenece a mi espacio vital, sean personas (mis padres, mis hijos, mis amigos, etc.) animales (mi perro, mis peces, etc.) o cosas (mi trabajo, mi casa, mis muebles, etc.). El conflicto que vivo puede estar vinculado a un elemento de mi territorio que tengo miedo de perder: a una pelea que tiene lugar en mi territorio y que me molesta (por ejemplo: las peleas entre hermanos y hermanas). He aquí expresiones que revelan cómo me puedo sentir: “Me ahogas!”, “Me chupas el aire!”; “Aire!”. A veces también siento, dificultad en delimitar o marcar mi espacio, mi territorio: ¿Qué es lo que me pertenece en exclusividad y qué es lo que pertenece a los demás?
Las personas depresivas frecuentemente son permeables a su entorno. Siento todo lo que sucede alrededor de mí y esto incrementa mi sensibilidad, de aquí un sentimiento de limitación, y, la impresión de estar invadido por mi entorno. Así, abandono porque encuentro la carga demasiado pesada, ya no tengo el gusto de vivir y me siento culpable de ser lo que soy. Incluso puedo tener tendencia a la auto – destrucción.
También puedo tener “necesidad de atención” para ayudarme a valorizarme; la depresión se vuelve en este momento, un medio inconsciente para “manipular” mi entorno.
La risa ya no forma parte de mi vida. Poco importa la razón, compruebo ya ahora la causa, o las causas subyacentes a mi estado depresivo. ¿Viví yo una presión de joven? ¿Cuáles son los acontecimientos señalados vividos en mi infancia, que hacen que mi vida parezca tan insignificante? ¿Es la pérdida de un ser amado, mi razón de vivir, o la dirección de mi vida que ya no consigo ver?.
Huir la realidad y mis responsabilidades no sirve de nada (por ejemplo: suicidio) por más que esto parezca ser el camino más fácil. Es importante constatar las responsabilidades de mi vida porque necesitaré otra cosa que antidepresivos para hacer desaparecer la depresión: debo ir a la causa. A partir de ahora, comprendo que soy un ser único.
Tengo valores interiores excepcionales. Puedo retomar el control de mí – mismo y de mi vida. Tengo elección de “soltar” o de “luchar”. Tengo todo lo necesario para cambiar mi destino.
Responsabilizándome, adquiero más libertad y mis esfuerzos están recompensados.
Luis Ferrer Fernández
Colaborador del TE
jueves, 13 de septiembre de 2012
LA ISLA DE LOS SENTIMIENTOS
Érase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos:La Alegría,la Tristeza y muchos más,incluyendo el Amor.Un día se avisó a los moradores de que la isla se iba a hundir.Todos los sentimientos se apresuraron a salir de la isla,se metieron en sus barcos y se preparaban a partir,pero el Amor se quedó,porque quería quedarse un rato más en la isla que tanto amaba,antes de que se hundiese.
Cuando,por fín,estaba ya casi ahogándose,el Amor comenzó a pedir ayuda.En eso venía la Riqueza,y el Amor le dijo:
- ¡Riqueza,llévame contigo!
- No puedo,hay mucho oro y plata en mi barco,no tengo espacio para tí!
Entonces le pidió ayuda a la Vanidad,que también pasaba por allí.
- ¡Vanidad,por favor,ayúdame!
-No te puedo ayudar,Amor.Tú estás mojado y vas a aruinar mi barco nuevo...
Entonces el Amor le pidió ayuda a la Tristeza:
- Tristeza,¿me dejas ir contigo?
-¡Ay,Amor! Estoy tan triste que prefiero ir solita.
También pasó la Alegría,pero ella estaba tan alegre que ni oyó al Amor llamar. Desesperado,el Amor comenzó a llorar.Entonces fue cuando una voz le llamó:
-Ven,Amor;yo te llevo.
Era un viejecito,pero el Amor estaba tan feliz que se le olvidó preguntarle su nombre.Pero al llegar a tierra firme le preguntó a la Sabiduría:
- Sabiduría,¿quién era el viejecito que me trajo aquí?
La Sabiduría respondió:
-Era el Tiempo.
-¿El Tiempo? Pero ¿Por qué sólo el Tiempo quiso traerme?
La Sabiduría contestó:
- Porque sólo el Tiempo es capaz de entender a un gran Amor.
jueves, 30 de agosto de 2012
CON QUÉ OJOS MIRAMOS
Dos hombres,ambos seriamente enfermos,ocupaban la misma habitación de un hospital.A uno de ellos se le permitía sentarse en su cama durante una hora cada tarde para ayudar a drenar los fluidos de sus pulmones.Su cama estaba junto a la única ventana de la habitación.El otro hombre debía permanecer todo el tiempo tendido sobre la espalda.Los hombres hablaban durante horas y horas,acerca de sus esposas y familias,de sus hogares,sus trabajos,su servicio militar,de cuando habían estado de vacaciones....
Cada tarde ,el de la cama cercana a la ventana,el que podía sentarse,se pasaba el tiempo describiendo a su compañero de habitación las cosas que podía ver desde allí.El hombre en la otra cama comenzaba a vivir,en esos pequeños espacios de una hora,como si su mundo se agrandara y reviviera gracias a la actividad y el color del mundo exterior.Se divisaba desde la ventana un hermoso lago, cisnes, personas nadando y niños jugando con sus pequeños barcos de papel. Jóvenes enamorados caminaban abrazados, entre flores de todos los colores del arco iris.Grandes y viejos árboles adornaban el hermoso paisaje.
Como el hombre de la ventana describía todo esto con todo lujo de detalles,el hombre de la otra cama podía cerrar sus ojos e imaginar tan idílicas escenas.Una cálida tarde de verano,el hombre de la ventana le describió un desfile que pasaba por allí.A pesar de que el otro hombre no podía escuchar a la banda,sí podía verlo todo en su mente,pues su compañero lo representaba todo con palabras muy descriptivas.
Pasaron días y semanas.Un día,la enfermera de mañana llegó a la habitación llevando agua para el baño de cada uno de ellos.Al descubrir el cuerpo del hombre de la ventana,observó que había muerto tranquilamente en la noche mientras dormía.Ella se entristeció mucho y llamó a los compañeros del hospital para sacar el cuerpo.Tan pronto como lo creyó conveniente,el otro hombre preguntó si podría ser trasladado cerca de la ventana.la enfermera estaba feliz de realizar el cambio.Cuando lo hubo cambiado,lo dejó solo.
Lenta y dolorosamente,se incorporó apoyado en uno de sus codos para tener su primera visión del mundo exterior.Finalmente ,tendría la dicha de verlo por sí mismo.
Se estiró para mirar por la ventana.Lentamente giró su cabeza y,al mirar,vio una pared blanca.El hombre preguntó a la enfermera qué pudo haber obligado a su compañero de habitación a describir tantas cosas maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le contestó que aquel hombre era ciego y que de ningún modo podía ver esa pared,y que quizá solamente quería darle ánimos.
sábado, 25 de agosto de 2012
ABRIÉNDOTE AL FUTURO CON CONFIANZA (VIVIENDO CON CREATIVIDAD)
Una vez le preguntaron a un místico, acerca de lo que más le sorprendía de la humanidad, y él respondió: “Pues la manera tan absurda que tienen de enfocar la vida….Los seres humanos pierden la salud tratando de acumular dinero. Y luego pierden el dinero tratando de recuperar la salud. Viven con ansiedad preocupándose por el futuro, de tal forma que olvidan el presente, y acaban por no vivir ni el presente ni el futuro. Viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido”.
UN DÍA DE ESTOS, SERÉ FELÍZ…
A menudo, tratamos de convencernos a nosotros mismos, de que nuestra vida será mejor después…, después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces, después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados, porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y que seremos más felices cuando crezcan, y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, problemáticos y difíciles de tratar. Entonces pensamos: “seremos más felices cuando salgan de esta etapa y se marchen de casa. Después decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestra pareja le vaya mejor, (o tal vez sin ella), cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos un ascenso, cuando nos retiremos….El caso es que siempre, ya sea por un u otro motivo, a menudo vamos posponiendo el momento de llegar a ser felices.
La verdad, es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo. Si no es ahora, ¿entonces cuándo?
La vida está llena de “luegos”, de retos. Es mejor admitirlo, y decidirse a ser felices ahora, de todas formas, con todas las consecuencias, aprovechar el tiempo y empezar a vivir con creatividad.
Podríamos comparar nuestra vida, con la de una gran e inmensa estación de tren, en la cual todos estamos juntos, esperando el día en el que nuestro tren, vendrá personalmente a recogernos. Todos sabemos que tarde o temprano, nuestro tren, (la muerte) vendrá…entonces: ¿Porqué no disfrutar mientras esperamos?...Celebrando, danzando, amando, riendo... ¿En vez de estar todo el tiempo discutiendo, peleando, y dejando escapar ese tiempo de espera tan precioso e irrepetible?
Ante la pregunta que muchas personas podrían hacerse, en referencia a cual debería ser su actitud ante la vida, podríamos decir, que tan sólo somos seres humanos, que tratamos de vivir intensamente cada momento con total plenitud, un espíritu sereno que fluye por la vida gozoso, y que no tiene ninguna verdad que defender, nada que obtener o tratar de imponer; de hecho todos los seres humanos estamos completos, somos eso ya, sólo hace falta tomar consciencia de ello”.
DESCÚBRELO POR TI MISMO.
Aquí ya no sirve de nada, el creer en los demás o racionalizarlo, hay que experimentarlo, pues un segundo de práctica es mejor que mil horas de teoría. Leer un libro o un artículo, escuchar una conferencia, no es suficiente, tan solo sirven de hipótesis de trabajo.
Tan solo será de provecho ponernos a repetir machaconamente: “Tengo que ser creativo”, como proponen los típicos grupos de “pensamiento positivo”, de influencia norteamericana de la nueva era, tan corrientes en nuestros días con soluciones mágicas, milagrosas y recubiertas de secretismo.
CÓMO AFRONTAMOS LA VIDA
Casi nunca nos cuestionamos o revisamos el modo, y la forma, en que afrontamos la vida. De igual manera que el pez nunca se cuestiona el agua, hay personas que no están felices, si se sienten satisfechas en cómo se desarrollan sus vidas, pero en vez de cuestionársela, se quedan pasivas esperando a que alguna circunstancia externa (casi siempre otra persona o tener mas dinero) suceda o deje de existir…No deja de ser curioso, y a la vez ilusorio, el pretender conseguir cosas diferentes, si seguimos haciendo siempre lo mismo. Hay que empezar a actuar, la acción nos da la confianza, el posponer produce inseguridad.
Existe una historia que cuenta, que había una chica joven que vivía en una aburrida pedanía de apenas cinco casas, en la que una vez al mes paraba un tren de mercancías, y ella esperanzada, soñaba todas las noches con que un día iba a venir el AVE, con un apuesto príncipe que la rescataría de la monotonía…¿esperar hasta cuándo? ¿No sería mejor subirse al tren de mercancías e ir a la gran ciudad?.
No podemos creer más en la mente, que en la propia vida que está sucediendo a nuestro alrededor. De nada sirve echar la culpa a la sociedad, al Gobierno, al Karma, a Dios, a la familia, al jefe, a la pareja de todo lo que nos pasa. Pensar que uno no es feliz, porque no tiene todo el dinero que quisiera…Hay mucha gente rica que no es feliz. De pequeños casi todos éramos inmensamente felices y creativos, sin tan siquiera tener un céntimo. ¿Porqué? La respuesta es muy simple: Porque vivíamos en el momento y no teníamos expectativas.
TODOS NOSOTROS NACIMOS FELICES Y LIBRES.
De niños todos éramos creativos, hacíamos castillos con la arena, buscábamos conchas en la playa y jugábamos con las piedrecillas sin preocuparnos de su poco valor, sin importarnos que no fueran diamantes, ni oro de muchos quilates…simplemente vivíamos en la experiencia personal del momento, del vasto, ilimitado y siempre gratificante presente.
¿Entonces, qué fue lo que pasó? Si pudiéramos conectar justo con ese momento en que dejamos de ser felices, en el que nos desconectamos de la vida y el amor, quizás podríamos encontrar la clave de la felicidad perdida…Tal vez fue cuando dejamos de vivir el momento y comenzamos a sobrevivir a base de deseos y expectativas. Wilhelm Reich, el discípulo más radical de Freud decía: “Hubo un día, en que muchos de nosotros decidimos vivir en seguridad y perdimos la libertad” ¿Por qué tenemos tanto miedo de vivir en el presente, sentir la magia del momento, nuestra energía, nuestro poder y los sentimientos?
APRENDER A ESTAR EN EL AQUÍ Y AHORA
Rescatar el presente, nos servirá para empezar a vivir con creatividad, consciencia y plenitud, recuperar la capacidad de experiencia, reconectar con el cuerpo, dejar de pensar tanto, y sentir más, comenzar a dar energía a la solución, en vez de dársela a los problemas. De esta forma, es como podremos abrirnos al futuro con confianza.
“El secreto de la felicidad, no consiste en hacer todo lo que uno quiere, sino en querer todo lo que uno hace”.
Porque si vives en el presente, te sentirás feliz, completo e inocente. Pero si vives en la mente, te crearás continuas expectativas, te sentirás nervioso, dividido, frustrado y separado del mundo. Aprende a vivir en el presente, y recuperarás tu frescura, inocencia, y espontaneidad. Entonces te sentirás tan alegre, natural y relajado como un niño.
Para aquellas personas interesadas en el tema, pueden recurrir a las bibliografías de Edkhart Tolle “El poder del ahora”, o a la de Deepak Chopra “Poder libertad y gracia”.
Luis Ferrer Fernández
Colaborador TE Badajoz
viernes, 20 de julio de 2012
EL TAZÓN DE MADERA
El abuelo se fue a vivir con su hijo,su nuera y su nieto de seis años.Ya las manos le temblaban,su vista se nublaba,y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa,pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían de la alimentación un asunto difícil.Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba coger el vaso,con frecuencia derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación.Entonces dijo el primero:
- Tenemos que hacer algo con el abuelo.¡Ya basta! Se le cae la leche,hace ruido al comer y tira la comida al suelo.
Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor,donde el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba de la mutua compañía,a la hora de comer.Como el abuelo había roto uno o dos platos,su comida se la servían en un tazón de madera.De vez en cuando lo miraban y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba allí,sentado solo.Sin embargo,las únicas palabras que la pareja le dirigían eran frías llamadas de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de seis años lo observaba todo en silencio.
Una tarde,antes de la cena,el papá observó que su hijo estaba jugando con unos trozos de madera en el suelo.
Le preguntó dulcemente:
- ¿Qué estás haciendo?
Con la misma dulzura el niño le contestó:
- ¡Ah! Estoy haciendo un tazón para tí y otro para mamá,para que cuando crezcáis,comáis en ellos.
Sonrió y siguió con su tarea.Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que se quedaron sin habla,mirándose el uno al otro.Las lágrimas rodaron por sus mejillas; y aunque ninguno de los dos dijo nada al respecto,ambos sabían lo que tenían que hacer.
Aquella tarde,el hijo tomó gentilmente de la mano al abuelo y lo llevó de vuelta a la mesa de la familia.Para el resto de sus días,el abuelo presidió la mesa en aquel hogar.Y,por alguna razón,ni el esposo ni la esposa parecieron molestarse ya,nunca más,cada vez que el tenedor se caía.la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.
Enviado por Kuentero
lunes, 2 de julio de 2012
LAS VENTAJAS DE SABER PERDONAR (II)
LOS BENEFICIOS QUE OBTENEMOS AL AFERRARNOS
¿Usas la rabia, como una forma de afirmar que tienes “razón”?
Perdonar no significa, que debas reconocer que la otra persona tiene razón, y tú te equivocas. Más bien nos enseña que “hay otra manera de mirar el mundo”. Te será útil preguntarte: “¿Deseo tener razón o ser feliz?”. A veces, no es posible conseguir ambas cosas.
¿Permaneces enfadado porque eso te da la sensación de tener más poder y dominio?
Algunas personas creen que enfadarse y aferrarse al rencor, es señal de poder, energía, entrega y amor propio. Pero, en realidad, la rabia y el rencor, suelen encubrir sentimientos de impotencia, desilusión, inseguridad, aflicción o miedo; y, se usan con frecuencia, en sustitución de los sentimientos de verdadero poder personal.
¿Usas la rabia a modo de impulso y combustible para conseguir que se hagan las cosas?
Cuando la rabia es el móvil principal, suele crear resistencia al cambio mismo que se trata de conseguir. Produce miedo en aquellas personas a quienes intentamos convencer, y, por lo tanto, genera oposición en lugar de resolución.
¿Utilizas la rabia para controlar a los demás?
Es posible que consigamos dominar a otros con nuestra cólera, pero, como ocurre con todas las ganancias secundarias, pagamos un alto precio por ello.
¿Continúas sintiendo rencor, para no responsabilizarte de lo que sucede actualmente en tu vida o de lo que sientes?
Esta es quizás la ganancia secundaria, que más nos incita a aferrarnos al rencor, porque mientras lo hacemos, podemos culpar a otra persona de nuestra infelicidad. La culpa es de otro. Esto no quiere decir, que los demás no contribuyan a nuestra felicidad o infelicidad, sino que en último término, somos responsables de lo que sentimos.
LA MAGIA DEL PERDÓN
Hay muchos modos de definir el perdón, porque el perdón es muchas cosas. Es una decisión, es una actitud, un proceso y una forma de vida.
El perdón es un proceso, que nos exige cambiar nuestras percepciones, una y otra vez. No es algo que suceda de una vez por todas. Nuestra visión habitual está empañada por los juicios y percepciones del pasado, proyectados al presente. En esto, las apariencias nos engañan con facilidad.
El perdón es una forma de vida, que nos convierte gradualmente, de víctimas de nuestras circunstancias, en poderosos creadores de nuestra realidad. El perdón nos enseña, que podemos estar resueltamente en desacuerdo con alguien, sin retirarle nuestro cariño.
EL PERDÓN SANA Y PONE FIN AL JUEGO DE LA CULPA
Sanar es unir, ser un todo. La sanación, por tanto, está en la mente, no en el cuerpo.
La sanación es un proceso, mediante el cual, se limpia nuestro espíritu de los pensamientos negativos de miedo y de culpa. El perdón, es el medio por el que este proceso se realiza.
Para realizar la sanación, resulta esencial que recordemos constantemente, que el único objetivo al estar con otra persona, consiste en experimentar la unión sin juicios ni reproches.
Cuando decimos adiós a la culpa, podemos empezar a decir hola al amor.
Sólo hay un antídoto conocido frente a la culpa: un perdón completo, comenzando por nosotros mismos, y extendiéndolo a todos los que comparten el mundo con nosotros.
El propósito del perdón, es sanar la mente, no el cuerpo. Una vez que hemos perdonado por completo a la otra persona, y a nosotros mismos, y somos, por consiguiente capaces de dejar de lado nuestros pensamientos de ataque y de culpa, la mente retorna a su estado natural amoroso. La necesidad de sufrir ha sido eliminada, y el cuerpo, en armonía con la mente, puede permitir, que desaparezcan el dolor y la enfermedad, convirtiéndonos en personas libres y totalmente nuevas.
PERDONARSE A SI MISMO
El mayor desafío que podemos encontrar en la vida, quizás sea el perdonarse a sí mismo. Esencialmente consiste, en aprender a amarnos y aceptarnos a nosotros mismos, pase lo que pase. Amarse y perdonarse, son esencialmente la misma cosa.
Se suele dar una enorme resistencia, a personarse a sí mismo, porque como cualquier cambio importante, es una muerte. Al perdonarnos a nosotros mismos, matamos el hábito de infravalorarnos, matamos la vergüenza, y sobre todo, matamos la dichosa manía de culpabilizarnos y de machacarnos con la autocrítica.
Perdonarse a sí mismo, es un fabuloso nacimiento, es cortar las cuerdas que nos han mantenido cautivos de nosotros mismos.
EL SENTIMIENTO DE CULPABILIDAD
A lo largo de la vida, uno de los sentimientos más inútiles, es el de la culpabilidad por lo que se ha hecho. La culpabilidad quiere decir, que despilfarramos nuestros momentos presentes, al estar inmovilizados a causa de un comportamiento pasado.
El sentimiento de culpabilidad, bajo la forma de autocrítica, actúa como un ladrón que nos roba el presente, y nos mantiene atados al pasado y asustados respecto al futuro. Si estamos dominados por la culpa, es imposible que sintamos compasión y comprensión por nosotros mismos.
Al igual que el perdón a los demás, perdonarse de verdad, requiere una total sinceridad con uno mismo.
Una manera segura de mantenernos en la culpa, es exigirnos siempre la perfección. La exigencia de perfección, puede ser nuestro más cruel enemigo.
PERDONAR A LOS DEMÁS
Hay quien suele preguntar: “¿Tengo que perdonarme a mí mismo, antes de perdonar a los demás?” “¿Tengo que perdonar a los demás, para poder perdonarme a mí mismo?”. La única persona a la que se necesita perdonar, es a uno mismo. Una vez logrado esto, todos los demás, serán perdonados de un modo natural.
Perdonar al otro, es como hacernos conscientes de que hay otra manera de mirar el mundo. Perdonar al otro, es mirarle con el corazón, no con nuestras ideas preconcebidas; es buscar en el otro, su inocencia, no su culpa.
EL PERDÓN Y EL EGO
Cuando no perdonamos, es una prueba inequívoca, de que nuestro ego nos domina a través de nuestra mente. Hay muchos egos, y, todos son negativos en sí mismos. El ego, utiliza a nuestra mente para proyectarse, y así de esa forma, adquiere el control de nuestra personalidad. La mayoría de nosotros, cometemos el error de creer, que nosotros somos nuestra mente; cuando en realidad no es así, es el ego, el que ha cogido el bastón de mando de nuestra verdadera personalidad, (Yo superior, o conciencia).
El ego mira al perdón de modo ambivalente. El consejo que suele darnos es que “perdonemos pero no olvidemos”. Es un mensaje doble que afirma: “No perdones completamente, no olvides el pasado o serás vulnerable”. La falta de perdón, es la razón de ser del ego. Continúa justificando, el que hagamos juicios condenatorios, porque su supervivencia, depende de que tengamos una creencia mas firme en la realidad de la culpa, que en la del perdón.
El ego nos aconseja que practiquemos el “pseudoperdón”. Dice, por ejemplo: “Puedo perdonarte, porque soy superior a ti. Por consiguiente, voy a reprimir mi ira, y a fingir bondad, en vez de ser plenamente consciente de mi deseo de liquidarte que es lo que realmente mereces”. Este “pseudoperdón”, lo único que hace es reforzar la culpa, pues es un mensaje doble, que continúa reforzando la separación enfermiza entre el “inocente” y el “culpable”.
“el perdón no es un acto inútil de rosado autoengaño, sino más bien, el tranquilo reconocimiento de que, bajo nuestros respectivos egos, todos somos exactamente iguales”.
EL PERDÓN Y NUESTRA SALUD
El perdón es un mecanismo de limpieza en sí mismo, y un sistema de sanación interior. Una persona llena de rencor, deseos de venganza y resentimiento, nunca podrá ser feliz.
Bastante fue el daño que ya nos hicieron, para encima tener que seguir recordando esas experiencias negativas una y otra vez.
Cuando no existe el perdón, significa que hay deseos de venganza, y “vengándose”, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él”.
Cuando hablamos de perdonar, no quiere decir, que haya que amar a la persona o personas que perdonamos, sino que te amas lo suficiente, como para dejar partir el pasado, y dedicar tu tiempo a quien realmente se lo merece.
La persona que no perdona, destruye un puente sobre el que un día tendrá que pasar ella misma.
Para aquellas personas, que todavía persistan en la actitud de no perdonar, simplemente recordarles, que es un hecho demostrado por los médicos, que casi todas las enfermedades que padecemos en la actualidad, tienen su origen en el plano emocional.
Todas las enfermedades que padecemos, no son por casualidad. Según los últimos descubrimientos de la física cuántica, las enfermedades, las originamos nosotros mismos, de manera inconsciente, con nuestros pensamientos y sentimientos negativos, de odio, rabia, rencor, etc. Entre ellas, está el cáncer.
Cualquier tipo de pensamientos y/o emociones negativas, (sean cual sean) que nosotros mismos vayamos generando, con el transcurso del tiempo, si no las erradicamos, es seguro que enfermaremos.
Los científicos dicen, que nuestras células son inteligentes, y almacenan todo tipo de información dentro de ellas. Poco a poco, y de manera inapreciable para nosotros, estas, van desarrollando una reacción química en nuestro organismo, y como resultado final, hacen que la enfermedad que estaba escondida, salga a la luz, es decir, al plano emocional, y como paso final, acaba somatizándose en nuestro cuerpo físico.
“La rabia es veneno. Puede que con ella consigas hacerle daño al otro, puede que no, eso dependerá del otro. Pero sólo una cosa es segura, que con toda certeza te hará daño a ti mismo”.
“PERDONAR, ES PONER A UN PRISIONERO EN LIBERTAD, Y DESCUBRIR QUE EL PRISIONERO ERES TÚ”.
LUIS FERRER FERNANDEZ
COLABORADOR DEL TE
sábado, 30 de junio de 2012
EL PARADIGMA DE LA RIQUEZA
Un hombre muy rico llevó a su hijo a hacer un recorrido por sus tierras con el propósito de que el hijo,al ver lo pobre que era la gente del campo,comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos.
Estuvieron por espacio de todo un día y una noche en una granja con una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje,y de regreso a casa,el padre le preguntó a su hijo:
- ¿Qué te pareció el viaje?
- Muy bonito,papá.
- ¿Viste qué pobre y necesitada puede ser la gente?
- Sí.
- ¿Y qué aprendiste?
- Vi que nosotros tenemos un perro en casa,y ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina de veinticinco metros,y ellos tienen un riachuelo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio.,ellos tienen las estrellas. Nuestro patio llega hasta el borde de la casa,el de ellos se pierde en el horizonte.Especialmente,papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Tú y mamá tenéis que trabajar todo el tiempo,y casi nunca os veo.
Al terminar el relato,el padre se quedó mudo,y su hijo agregó:
-¡Gracias,papá,por enseñarme lo ricos que podríamos llegar a ser!
Enviado por Kuentero
miércoles, 27 de junio de 2012
LAS VENTAJAS DE SABER PERDONAR (I)
Vivimos en un momento en que parecemos haber olvidado el concepto “perdonar”. Hoy pocos son los que perdonan, olvidan y “pasan página”. No es fácil, pero los psicólogos siempre hacen hincapié en la importancia que tiene perdonarnos a nosotros mismos, y, perdonar a los demás como hecho liberador de frustraciones y sentimientos negativos.
Muchos de nosotros, podríamos decir: Me han hecho mucho daño, tengo rabia acumulada y me dicen que primero tengo que perdonar, pero ¿cómo y porqué debo perdonar?
En primer lugar una reflexión: Debemos perdonar siempre, y no por la otra persona, sino por nosotros. Cada vez que perdonamos, nos hacemos un favor a nosotros mismos, pues estamos dejando partir una emoción negativa que nos estaba perjudicando y sin aportarnos ningún beneficio
El perdón formará parte de la medicina preventiva del futuro. Es imprescindible librarnos de las ataduras del pasado, con el fin de adquirir y mantener una mejor salud. Y el único modo de conseguirlo, es mediante la práctica del perdón.
Afirmamos que uno de nuestros valores, es vivir el momento presente, vivir libres de las ataduras del pasado, pero seguimos amarrados al pasado, cargando nuestras cruces de rencor, de miedo y de culpa, sin darnos cuenta que la solución está a nuestro alcance. Esta solución es el perdón.
El perdón, supone el abandono del pasado. A menos que perdonemos a los demás, por lo que pensamos que nos han hecho, no podremos perdonarnos a nosotros mismos, y, experimentar la paz de nuestro espíritu.
Podríamos decir, que es nuestra mente la que genera el miedo, por eso, nada nos puede dañar, excepto nuestros propios pensamientos. Sólo nuestra propia condena nos hace daño. Sólo nuestro propio perdón nos libera. El perdón, podemos afirmar sin ningún temor a equivocarnos, termina el sueño del conflicto en el aquí y ahora.
Por tanto, sanar nuestra actitud, es ocuparnos simplemente del cambio de nuestros propios pensamientos, no es cambiar las situaciones o las personas de nuestras vidas. Sanar nuestra actitud, es sentirnos libres para elegir los pensamientos que ponemos en nuestras mentes, sabiendo que cambiándolos, podemos cambiar nuestra experiencia.
LO QUE NO ES PERDONAR
a) Perdonar no es justificar comportamientos negativos o improcedentes.
b) Perdonar no es hacer como que todo va bien, cuando sientes que no es así. No se puede experimentar un perdón verdadero si se niega o se hace caso omiso de la rabia y el resentimiento.
c) Perdonar no es adoptar una actitud de superioridad o fariseo.
d) El perdón no significa que debas cambiar de comportamiento
e) El perdón no exige que te comuniques verbal y directamente con la persona que has perdonado.
El perdón sólo requiere un cambio de percepción, otra manera de considerar a las personas y circunstancias que creemos que nos han causado dolor y problemas.
LA RABIA Y EL RENCOR
La rabia, es una intensa reacción emocional temporal, cuando uno se siente amenazado de alguna manera.
El motivo más obvio para perdonar, es liberarnos de los efectos debilitadores de la rabia y el rencor crónicos. Al parecer, estas dos emociones, son las que convierten el perdón en un desafío, a la vez que en una grata posibilidad para quien desee una paz interior.
Cuando nos perdemos en la rabia, nos volvemos sordos a nuestros sentimientos más profundos.
Cuando estamos resentidos, sentimos con intensidad el dolor del pasado una y otra vez. Esto, sin duda, no sólo tiene un efecto lamentable en nuestro bienestar emocional, sino que también repercute negativamente en nuestro bienestar físico.
LUIS FERRER FERNANDEZ
COLABORADOR DEL TE
sábado, 16 de junio de 2012
SOBRE LA TERCERA EDAD
“El abuelo es aquel hombre que tiene plata en su pelo y oro en su corazón”
Todas las culturas han valorado a los mayores como depositarios de la sabiduría, el conocimiento y la experiencia que se transmite de generación en generación.
Hoy, en las sociedades occidentales, tocadas por el desarrollo, con altos niveles de vida y esperanza de vida más larga, se sobrevalora más a la juventud, capaz de adaptarse a un mundo cambiante. La cual, en muchas ocasiones, se ve obligada a una mayor producción en su trabajo, lo que le genera estrés. Esto, no solo que va en detrimento de la calidad del trabajo que realiza en su empresa laboral, sino que tiene una repercusión emocional muy negativa en su persona.
Las novedades tecnológicas acortan la duración útil de las cosas, y también de las ideas, los valores y los principios. Ahí los mayores ya no tienen el puesto que les corresponde. Sus historias no pasan de ser, eso, batallitas. La mecánica social asocia la cota de los 65 a inactividad, retirada, apartado o soledad.
Personalmente, considero que esto último, es un error. Es algo que la sociedad y nuestros educadores nos han contado, y nosotros simplemente nos lo hemos creído. (Hemos arrastrado ese paradigma).
Pero también es verdad que envejecemos con más años, el estado físico y anímico del jubilado es mayor, superior, al de antaño. Aunque bien es cierto, como sabemos, que influirá mucho más la calidad de vida que la persona haya llevado, que los años en sí. Ese margen de vida pasiva es, por tanto, más largo y mejor, por lo que debería ser, también más gratificante.
El abuelo/a, o la persona que haya alcanzado la edad de su justa jubilación después de una larga trayectoria profesional que ha representado casi toda su vida; debería tener, total libertad de movimientos para realizar aquello que más le apetezca en su vida, (Se lo ha ganado). Pero vemos que en muchos casos no es así; y aquí es donde algo está fallando.
A mediados del siglo pasado, nuestro país entró en una época de desarrollo industrial, lo que nos condujo a una mayor calidad de vida. Hasta ahí, todo parece estar bien. El problema empezó, cuando una sociedad de desarrollo como la nuestra, basó su economía en la especulación.
Ello originó que muchas familias empezaran a llevar un nivel de vida por encima de sus posibilidades. Por lo que gran número de familias, se vieron obligadas a tener trabajar ambos cónyuges para seguir manteniendo el nivel de vida que habían elegido.
Todo esto, tiene su repercusión como muchos sabemos, en los abuelos. Los cuales al contemplar estas circunstancias familiares, se ven implicados, por no decir obligados moralmente, a ayudar a sus hijos; con la finalidad de afrontar el bache económico que se le avecina a la familia.
El problema radica en las familias que tienen niños pequeños. En este caso, la familia se encuentra en un dilema: ¿Qué hacer?
Trabajar para vivir, o vivir para trabajar……….
Es cierto que cada familia y sus circunstancias son muy diferentes, y que la solución aplicable no sería la misma para todas. Cada persona o cada familia, entiende la calidad de vida, de una manera muy diferente.
Hay familias que entienden por calidad de vida, tener más ingresos económicos, otras tener más medios materiales, y otras por ejemplo, disponer de más tiempo libre, o disfrutar con los suyos de las cosas sencillas de la vida.
Llegado a un punto familiar, en donde la economía no es suficiente para mantener lo que se considera necesario. Las familias deberían preguntarse o elegir. Entre tener una vida familiar más rica en general, disfrutando de las relaciones familiares con sus hijos en el día a día, y tener menos ingresos familiares, o sacrificar esto último para obtener más ingresos, que en la mayoría de los casos no van destinados a la manutención de la familia, sino a la adquisición de objetos que en verdad no necesitamos y que la sociedad nos vende a través de los medios de comunicación.
Bien es cierto, que hay muchas familias, que trabajan ambos cónyuges por necesidad; pero es cierto también, que hay otras muchas, en las que quizás no fuera del todo necesario, que lo hicieran.
Es encomiable la labor que están haciendo actualmente los abuelos, en cuando a la dedicación a sus nietos. Ejerciendo como padres por las dificultades laborales de éstos, su asistencia a la universidad, su dedicación a tareas de voluntariado, la educación de los pequeños en casa; su sabiduría sirve muchas veces de orientación y cohesión familiar. Hay que reconocer que constituyen una gran riqueza desde el punto de vista humano y social, o incluso espiritual.
Buscar el equilibrio perfecto y justo para todos, es difícil. La actual crisis económica nos afecta a todos; y a las familias más que nunca.
Por eso, a los abuelos, nada de colocarlos en esa “zona de aparcamiento” y menos aún hacerles sentirse como una carga familiar. El desarrollo moderno de la sociedad debe prestarle especial atención para evitar su marginación frente a esa mentalidad individualista, a esos “nuevos modelos de familia” y a ese relativismo generalizado que debilitan los valores fundamentales del verdadero núcleo familiar, porque lo hacen intrínsecamente sobre el propio ser humano.
Siempre se ha dicho que la educación de los hijos les corresponde a los padres como tal, y no a los abuelos. En este sentido, la labor de los abuelos debería ser de apoyo, experiencia y ayuda, pero nunca de sustitución a los padres.
Es cierto que los tiempos han cambiado, y que tenemos que adaptarnos a las circunstancias en todos los ámbitos de la vida; pero no necesariamente al ritmo ni a la forma en que nos lo impone la sociedad. Es decir: debemos ser libres y lo suficientemente lúcidos, para escoger lo que en verdad es mejor para nosotros y lo que mejor le conviene a toda nuestra familia en general, a fin de que nadie salga perjudicado, aunque al final no se tenga tanto dinero.
El dinero es un bien necesario para vivir. Pero en verdad, no es importante. Le hemos dado un valor que no le corresponde, lo verdaderamente importante, somos nosotros, (las personas).
Esta sociedad consumista en la que nos movemos, nos ha vendido la idea, de que el dinero lo es todo en la vida, de que es el objetivo; y no es cierto.
Nos han colocado la idea de que el dinero está por delante de las personas, (tanto tienes, tanto vales), este concepto, más tarde o temprano caerá por su propio peso, y nos daremos cuenta de nuestro craso error.
Nuestra sociedad actual, y los medios de comunicación en general, tienen adormecida la voluntad del hombre, haciendo que no desarrolle su conciencia intrínseca, como verdadero ser humano. Consiguiendo así que en muchas ocasiones no emplee su escala de valores en el aspecto humano.
Los Abuelos son un ejemplo de ello. En muchas ocasiones, estos se convierten por desgracia, en una moneda de cambio. Viendo como sus hijos se convierten en esclavos del dinero y sacrificando no solo sus vidas, sino también la de ellos.
En la actualidad el hombre ya no emplea al dinero, sino que es éste quien le ha convertido en su propio esclavo.
Todos sabemos que el dinero no da la felicidad, aunque ayuda a conseguirla. En realidad, la felicidad no radica ni en el dinero, ni en los bienes materiales, ni en las posesiones, ni tampoco en el hedonismo.
La felicidad es un estado interior de la persona, es una actitud, una forma de ver y de interpretar la vida, y de ver las cosas. Es disfrutar de las cosas sencillas de la vida en lo cotidiano, que en verdad es para lo que estamos destinados. La felicidad, es una cuestión de valores y de prioridades, pero la felicidad no es el dinero. El día que tengamos un verdadero problema, el dinero no nos sacará de ese problema, la familia, el amigo o la persona, si lo harán.
No hay peor muerte que estar muerto en vida…o dormido, como millones y millones de personas que tienen sus necesidades básicas cubiertas, y a pesar de todo, en lugar de hacer algo por trascender y trascenderse, prefieren seguir dormitando.
Los abuelos son un “tesoro”: la experiencia.
No se puede proyectar un futuro sin hacer referencia a un pasado rico en experiencias significativas y en puntos de referencia moral y social. Es ese “tesoro” que prescindir de él, supondría adoptar actitudes casi suicidas en este mundo tan cambiante, donde parece que todo lo que no sea revolucionario carece de atractivo y de utilidad. Reconozcamos su valor porque está más cerca de la admiración que de la gratitud, de la que de ambas estamos en deuda con ellos.
Decía Teresa de Calcuta que “no hay mayor pobreza que la soledad” y yo pregunto…¿pero para quién?.
LUIS FERRER
COLABORADOR DEL TE
sábado, 19 de mayo de 2012
LA CRISIS ESPIRITUAL DE LA HUMANIDAD DEL SIGLO XXI
La urgencia de una nueva educación
El Estado actual de la humanidad es el resultado del estado mental de cada individuo que la forma. El origen de las guerras, la violencia, los enfrentamientos o estados emocionales negativos de toda índole, hunden sus raíces en la mente (o en el alma) de quienes la generan, pues NO es el mundo el que está en guerra, sino los individuos, y, sólo habrá paz cuando la haya en el corazón de cada ser humano.
Pues bien, en un momento donde se nos habla por todas partes del planeta de la crisis económica que venimos sufriendo, de los graves problemas bancarios, financieros, empresariales, laborales que padecen muchos países, familias o personas, poco se dice sobre el dato clave de que, el origen de dicha crisis, en realidad es espiritual. Es interno, pero reflejado externamente, junto a la falta de sentido común, ético y moral por un lado, y de solidaridad por otro.
La causa de todos los problemas de la humanidad, desde que el hombre es hombre hasta la actualidad, se deben al alejamiento cada vez mayor del hombre con su auténtica realidad Interior, ignorando así el verdadero sentido de su propia vida para la que ha sido concebido.
Si a esto, le sumamos la falta de principios y valores morales y espirituales, es lógico comprender, no sólo el hecho de experimentar las muchas crisis económicas que se vienen viviendo desde el comienzo de la historia, sino también las guerras mundiales, la destrucción del planeta y otras muchas atrocidades, que solamente tendrán solución por medio de la transmisión de una NUEVA EDUCACIÓN para los niños, y, REEDUCACIÓN para los jóvenes, adultos y ancianos.
¿A qué me refiero con una nueva educación?. Pues sencillamente a que, desde la más tierna infancia, se eduque a los niños bajo los principios de la ética, la moral, la espiritualidad, la cultura e higiene mental, el poder de la influencia del pensamiento, la práctica del bien en todos sus aspectos, etc, así como contribuir a despertar en él, los valores humanos como la caridad, la compasión y la hermandad entre todos los seres.
Recientemente ha sido publicado en la prensa española, un artículo en el que hacía referencia a un programa sobre la nueva educación en Japón. En dicho artículo se comentaba casi todo lo expuesto en este último párrafo.
Si observamos detenidamente el estado global del mundo llamado moderno o civilizado, nos encontramos con los graves problemas de la delincuencia callejera en general. Problemas que difícilmente se solucionan a través del sistema penitenciario actual, debido a que no se trabaja el cambio desde la raíz (el subconsciente del individuo). Por eso sigue siendo todavía muy vigente lo dicho por el gran sabio Pitágoras: “sólo si educáis a los niños evitaréis castigar a los hombres”.
ENVIADO POR LUIS FERRER, Colaborador del Teléfono de la Esperanza
miércoles, 2 de mayo de 2012
LA MITAD DE UNA MANTA
En una humilde casa vivía un hombre con su mujer,su padre y su hijo,que todavía era un bebé.El abuelo no hacía prácticamente nada,pues estaba demasiado débil para trabajar.Se limitaba a comer y a fumar,sentado a la puerta.Entonces el hombre decidió sacarlo de la casa y abandonarlo a su suerte en las calles,como a veces se hacía,en las épocas más duras,con las bocas inútiles.
La esposa intento interceder en favor del anciano,pero fue en vano.
- Como mínimo,dale una manta - dijo ella.
- No.Le daré la mitad de una manta.Eso es suficiente.
La esposa le suplicó y,finalmente,consiguió convencerlo para que le diese la manta entera.De repente,en el momento en el que el viejo estaba a punto de salir llorando de la casa,se oyó la voz del bebé en la cuna.Y el bebé le decía a su padre:
- ¡No! ¡No le des la manta entera! Dale sólo la mitad.
- ¿Por qué? - preguntó el padre anonadado,acercándose a la cuna.
- Porque - contestó el bebé- yo necesitaré la otra mitad para dártela a tí el día en que te eche de aquí.
Enviado Por Kuentero