jueves, 30 de diciembre de 2010

El síndrome de la silla vacía (publicado en El Pais)

Mucha gente odia la Navidad porque, en cenas y fiestas, se hace más presente la ausencia de los seres queridos. Se da una disonancia entre la tristeza interior y los estímulos exteriores, que dictan que hay que estar alegre. Pero sobrevivir a estas
fechas es posible.
JOAN CARLES AMBROJO 11/12/2010

El duelo es el dolor que vivimos ante la pérdida de un ser querido o, a un nivel posiblemente inferior, por un despido laboral, un traslado o un divorcio. En épocas
como la Navidad, con sus reuniones familiares, se avivan los recuerdos de forma aguda y es normal sentir una cascada de emociones y sentimientos ante esa silla que queda vacía en el hogar. Buscar apoyo en familiares y amigos o terapeutas, establecer nuevos ritos y permitir que afloren las emociones son algunas de las recomendaciones que dan los expertos para sobrevivir a unas fechas, como las navideñas, que tanta gente detesta.Llanto, rabia, aflicción, desesperación, soledad, culpa, negación o incluso alivio son sentimientos normales y sanos que aparecen cuando una persona nos deja para siempre. Forman parte del proceso curativo de las heridas emocionales."Yo ya no celebro la Navidad desde hace cinco años. Nos vamos a un lugar bastante desierto, donde no nos conoce nadie, donde no hay luces, ni tiendas, ni regalos. Allí pasamos esos días, solos, mi marido y yo, con nuestros recuerdos. No podemos ver cómo los demás son felices en estos días y las celebraciones familiares ya no son tal, se han transformado en comidas normales". Flor aún vive el dolor por la desaparición de Helena, su única hija, que murió siendo adolescente en un accidente de tráfico por culpa de un conductor bebido. "Estamos más en contacto con la naturaleza. El sol, el aire, la lluvia, grandes paseos, leer, escribir".
Cualquier duelo es una reacción natural. Se trata de una forma de adaptación que sigue a un proceso de desapego, de despedida de alguien que se ha ido.Cada persona expresa el dolor a su manera."La intensidad del duelo no depende ni
siquiera de la naturaleza del objeto, sino del valor que nosotros le atribuimos", señala José María Jiménez Ruiz, experto en terapia familiar en psiquiatría.
"Entre otras cosas, porque se da una disonancia entre la experiencia que uno está
viviendo por dentro y todos los estímulos exteriores que de alguna manera dicen que hay que estar alegre", añade.Marta perdió a una de sus cinco hermanas hace unas pocas semanas. "No me hago a la idea de que se ha marchado. La visualizo riendo, estábamos muy unidos", dice. No se lo esperaban y su muerte, con 59 años y tras haberse recuperado de un cáncer, ha caído como un mazazo, sobre todo para el marido y los hijos, ya casados, que ahora acompañan día y noche a su padre. Marta, como el resto de su familia, reconoce que debe superarlo. Hace diez años, la muerte de su madre ya fue muy dolorosa y desde entonces la familia dispersa, algunos residen en Miami (Estados Unidos), trata de reunirse en las celebraciones. Ahora, su cuñado ha insistido: "Sabe que lloraremos más
que reiremos, pero lo haremos todos juntos", asegura Marta.
Un proceso de duelo sano puede requerir un par de años y sigue una serie de fases. Primero confusión, luego rabia y negación, depresión y finalmente superación.
Mucha gente odia la Navidad porque, en cenas y fiestas, se hace más presente la ausencia de los seres queridos. Se da una disonancia entre la tristeza interior y los estímulos exteriores, que dictan que hay que estar alegre. Pero sobrevivir a estas
fechas es posible
tiempo los expertos pasan a considerarlo duelo patológico."A los diez años puedes
recordar a alguien, pero no trastorna el desarrollo natural de tu vida, ni te aíslas de tus amistades ni dejas de disfrutar de la vida", añade Jiménez Ruiz. En todo caso, "el duelo no es una patología, sino un proceso normal de adaptación", precisa Alejandro Rocamora, psiquiatra y uno de los fundadores del Teléfono de la Esperanza, que durante estos días atiende muchas llamadas motivadas por la soledad.Quienes viven como ajenos a la pérdida utilizan un mecanismo de defensa o negación,se trata de un duelo aplazado. Cuando la pérdida es repentina es normal quedarse descolocado, desgarrado si se trata de un hijo, mientras que cuando alguien muere lentamente es posible hacer el duelo anticipadamente. Una de cada seis personas que pierde a un familiar desarrolla una depresión al año siguiente, advierte un estudio del año 2007 de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).
Los médicos de familia atienden al año un centenar de procesos de duelo depresivo, según José Ángel Arbesú, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de esta sociedad. El 5% de la población española sufre alguna pérdida y alrededor del 2% traduce esa pérdida en trastornos o depresiones "que se deben vigilar", según Miquel Roca, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría y de SEMERGEN.
Prácticamente el 90% de los casos son de duelo normal y los síntomas son fáciles de abordar y tratar, asegura Arbesú. El problema es la vulnerabilidad del paciente si el duelo llega a hacerse patológico en el tiempo, añade.
Nunca se está suficientemente preparado para la muerte de un ser querido. El primer año es el peor, sobre todo con la primera Navidad y otras fechas relacionadas con la persona perdida. "Lo mejor es normalizar la situación y tratar de que el ausente siga ocupando un lugar en la familia, aunque sea de otra manera", añade Jiménez Ruiz. No hay una única consigna: hay personas que se van de viaje para no revivir esas situaciones traumáticas. "¿Es bueno o malo? Puede ser una huida o una adaptación a esa situación; dependerá del sujeto", añade el terapeuta.
"No hay una receta única para los que han perdido a un ser querido porque cada
pérdida es distinta y cada uno muestra, oculta o siente el dolor de diferente forma", dice Flor, madre de Helena, que cree haber encontrado un alivio en algo que dulcifica su dolor y le produce algo de bienestar. "Aconsejo a las madres con las que me relaciono que hagan aquellas cosas que antes les gustaban y no podía hacer. Cosas que les den paz y sosiego, y sé de muchas que pintan, cosen, hacen trabajos manuales, escriben, se buscan y conectan a través de Internet".
Flor es de esas personas que busca cosas que le ayudan a agarrarse a la vida, "porque, aunque durante el duelo hay muchos momentos en los que deseas morirte, no te mueres y como decía mi psicóloga: ni siquiera los que se quitan la vida quieren morirse". Flor y su marido necesitaron ayuda especializada en muertes traumáticas. En su caso, durante cuatro años. Fue fundamental. "Me ayudó a reconocer de qué forma podía agarrarme a la vida", explica. Lo ha hecho con la escritura y a través del deseo de concienciar sobre los mal llamados accidentes de tráfico especialmente a los jóvenes y al resto de la sociedad para que lleven una conducción responsable.
La sociedad está más sensibilizada con el tema del duelo, aunque hace unos años la familia estaba más capacitada para contener este mal trago: "Con su dispersión, el individuo se encuentra más solo", apunta Alejandro Rocamora. Por ello, a veces es necesario recurrir a los grupos de ayuda mutua, con la participación de profesionales de la salud, que son un recurso comunitario que complementa a otros tipos de tratamiento.
"Pero sin forzar a nadie a que acuda", dice Fernando Boatas, psiquiatra y director del Centro de Salud Mental Comunitario de Martorell (Barcelona). En su opinión, también se debe evitar el abuso de fármacos, "porque puede llevar a la persona apenada a caer en una trampa: anestesiar los sentimientos que forman parte de las reacciones humanas y se tienen que experimentar". Tampoco es bueno caer en la tentación de tomar ansiolíticos o antidepresivos. "La medicación debe ser un recurso a utilizar solo en casos muy extremos", recomienda el psiquiatra de Martorell.
Con los niños lo mejor es utilizar un lenguaje claro y apropiado para su edad y explicarle que papá, mamá o la abuela ya no volverá. No vale el "se ha ido a un viaje muy largo".
Convertir la muerte en un tabú es contraproducente; es mejor explicarlo como algo natural "porque los niños lo vivirán de una forma más tranquila". Hasta los siete u ocho años, el niño no tiene el sentido de la muerte como proceso irreversible. En los adolescentes puede ser muy dramático porque es una edad en la que se encuentran inmersos en procesos de crisis.
Flor se encuentra ahora "tranquila y serena. La pérdida es única, la pena inmensa, el recuerdo constante, pero no hay amargura". Entiende que su situación, sin más hijos ni nietos, les permite aislarse en estas fechas, pero pide a los padres que sí los tienen que hagan un esfuerzo para continuar una normalidad. "No pueden privar a sus otros hijos o nietos de unas fiestas que lo son para el resto". Esta madre se permite un grito final:
"¡Que prohíban el anuncio de vuelve a casa, vuelve por Navidad! Todos tenemos a alguien que no volverá en Navidad".
Qué hacer en las celebraciones
- No aislarse, mantener el contacto con familiares, aunque no apetezca.
- Planificar la reunión familiar incorporando nuevos rituales.
- Darse permiso para estar en duelo y sentir cualquier sentimiento, incluso la alegría o la risa.
- Plantear formas amorosas de recordar al ser querido, ser conscientes de su ausencia.
- Expresar nuestras necesidades a quienes pueden echarnos una mano.
- No descuidar la salud ni la alimentación.
- Buscar sistemas alternativos de apoyo y, en caso necesario, terapias psicológicas.
- Evitar el abuso de sustancias como válvula de escape o para olvidar las penas.
- Potenciar los pensamientos positivos y aplazar las decisiones importantes.
Apoyo al dolor
- Teléfono de la Esperanza. telefonodelaesperanza.org; 914 59 00 50
- Grupo de duelo de Madrid. 915 49 28 74
- Renacer. renacer-barcelona.org; 937 61 30 45
- Asociación Viktor E. Frankl. asociacionviktorfrankl.org; 963 51 01 13
- Asociación de Ayuda Mutua ante el Duelo. www.amad.es; 913 00 06 90
Bibliografía
- Déjame llorar. Anji Carmelo. Tarannà, 2000.
- De oruga a mariposa. Anji Carmelo. Tarannà, 2008.
- La muerte, un amanecer. Elisabeth Kübler-Ross. Luciérnaga, 1989.
- El duelo y los niños. Consuelo Santamaría. Sal Terrae, 2010.
- Estoy en duelo. José Carlos Bermejo. PPC.
- Acompañar en el duelo. Adela Torres. Luciérnaga, 2009.
- Aromas de una ausencia. Pensamientos y reflexiones ante la muerte de un hijo. María
José Brito. Milenio, 2010.
- Cómo crecer a través del duelo. Dobbs, Barbara y Poletti, Rosette. Obelisco, 2004
- Días de duelo. Encontrando salidas. Sforza, Michele G. y Tizón, Jorge L. Alba, 200

lunes, 27 de diciembre de 2010

Entrevista com Jesus Madrid, Presidente da ASITES (Associação Internacional dos Telefones da Esperança)

Na revista Cuerpo e Mente (por Angel Moya-Yvette)

"Ninguém pode ser feliz sem partilha"

Jesus Madrid, presidente da Telefone da Esperança, reflecte sobre o auxílio.

Viajámos para Murcia para visitar o centro de intervenção em crise mais importante da União Europeia. Sei que o Telefone da Esperança tem um espaço lá, com mais de 3.000 m2 a partir do qual cuida de pessoas em crise e promove a saúde emocional através de inúmeros cursos, workshops e grupos de desenvolvimento pessoal. Tudo isso assegurado de forma gratuita, profissional e anónima por centenas de voluntários, doações e anuidades, que financiam a maior parte do orçamento (49%), e com com subsídios (41%).

Recebe-nos o seu director, que é também o presidente da Associação Internacional Telefone Esperança, Jesus Madrid. Há quase 40 anos que se dedica a esta iniciativa pioneira que o seu irmão Serafin começou em Sevilha e que  está hoje presente em 24 províncias espanholas, em Portugal, na Suíça, no Reino Unido e onze países da América Latina. Pode orgulhar-se de suas conquistas (1.500 voluntários em Espanha, 8.700 doadores financeiros, 131 mil pedidos anuais ao serviço de telefone, 18.800 entrevistas pessoais, na sede ...) mas ele prefere aparecer como um homem comum, e evita qualquer protagonismo. Não é muito dado a entrevistas, diz ele. Percorremos os corredores, salões, salas, pátios e terraços do Centro. Numa grande gaiola, todos os tipos de pássaros cantando. Sob a clarabóia, borbulha uma fonte. E, perto do seu escritório, repousa sobre uma aparador um aquário multicolor. Tudo isso e um exuberante jardim devem acalmar os espíritos daqueles que vêm alterados. "Nós encaramos o centro como um encontro com a vida ", disse Jesus Madrid.

Nascido numa pequena cidade de Cuenca (Villar de la Encina,1938), é licenciado em Psicologia e em Filosofia e Letras, Padre Capuchinho e terapeuta de família, insiste em dissociar a sua fé do Telefone da Esperança, que é aconfessional. Os seus livros tornaram-se uma referência em termos de ajudar as pessoas de crise.

- Como se define?

"Considero-me uma pessoa comum. Interessam-me as pessoas, gosto deajudar os outros, e acho que tenho competências organizacionais.  Acredito que para sermos completos como pessoas, temos que sercapazes de dar aquilo que temos e, ao mesmo tempo, estarmos abertos para receber dos outros. Se não conseguirmos fazer algo pelos outros sem esperar nada em troca, existem áreas do nosso eu insatisfeitas. Também porque todos os dias recebemos muito das outras pessoas, da vida, do meio ambiente. Em grande medida, o que somos é o resultado de muitos presentes recebidos: vida, amor ... Nós estamos sempre em dívida para com os outros."

- Foi isso que o motivou a ajudar as pessoas?

"Sim. Por outro lado, também porque acredito que a minha fé se resume a isto: na tentativa de ajudar os outros. Acções falam mais alto do que palavras."
- Estar em contacto com tanto sofrimento quotidianamente não o desmoraliza?

"Não. O que podemos fazer por aqueles que sofrem? Há muita dor escondida no fundo de cada pessoa. Claro que não é agradável escutar aqueles que sofrem ou choram, mas eu sei que isso cura. Vejo com esperança. Em vez de ficar exausto, inspira-me, faz-me pensar que temos que continuar a inventar mais coisas e a começar novos programas. Se passássemos um terço do tempo que perdemos a falar sobre como as coisas estão más, à procura de soluções, poderíamos corrigir muitos problemas."

- Então não se cansa?

"Eu nunca me canso. É uma coisa linda e faz-nos sentir bem. Eu fui a muitos países e encontrei todos os tipos de pessoas que me têm as dito suas razões para querer cometer suicídio: às vezes, porque não podiam satisfazer suas necessidades básicas, mas, em muitos casos, porque deram o que tinham e isso fez com que se sintam frustrados. A grande maioria das pessoas que consideram o suicídio sente que a vida não tem sentido. E isso acontece porque não não se conseguem abrir aos outros, não se comunicam de forma saudável e não percebem que existem pessoas que precisam deles. Apesar de podermos ser úteis aos outros, não temos o direito de nos fecharmos em nós próprios.

- Muitos de nossos problemas são imaginários?

"Mas também geram sofrimento. O critério do que é sofrimento, não o tenho eu, tem-no a pessoa que sofre. Se algo é importante para ela, eu não lhe vou dizer que isso é não é importante. Talvez eu possa ajudá-la a encontrar uma outra forma de abordagem que não a faça sofrer assim. Mas, enquanto essa pessoa tem essas idéias, elas são muito dolorosas. Para nós, é real o que faz alguém sofrer."

NA PELE DE OUTROS

- Como cultivar a empatia com os outros?

"Não é que eu faça um propósito especial de cultivá-la. Tenho 72 anos e isso significa que eu vivi, vi, e compreendi. Além disso, pode haver alguma qualidade espontânea, natural, na minha capacidade de compreender outras pessoa e de me expressar assim que eu entendo. Mas todos nós temos isso, e podemos trabalhá-lo. Podemo-nos perguntar:Como me sentiria se me acontecesse o que aconteceu a esta pessoa?"

- Isso é suficiente para desencadear a capacidade empática?

"Pode fazê-lo de várias maneiras. O melhor é tratar primeiro as suas próprias feridas. Porque se não, ao invés de escutar a outra pessoa, apenas ouve a ressonância dos problemas que estão dentro de si, ouve os seus  próprios ruídos, e isso dificulta a escuta."

- De tudo o que viu e experimentou, o que você aprendeu?

"Resumidamente, eu acho que você não pode ser feliz sem compartilhar com os outros."

- E a nossa sociedade está a piorar? Ou é apenas um cliché?

"Acho que melhorou em geral. Se no século XIII, tivéssemos as armas atómicas que temos hoje, não restaria ninguém vivo no mundo. E como foram os direitos humanos no século XIX? Houve escravidão, uma coisa monstruosa! Quais são os direitos das mulheres? Quando fomos mais atenciosos com as pessoas com deficiência? Falta muita coisa para fazer, mas eu acho que o sentido de humanidade está a crescer. Hoje a dor dos outros dói." Às vezes o perigo é apenas o que acontece longe e não prestar atenção ao que acontece a seguir ...

Eu não acompanho de perto as catástrofes que passam nas notícias. O que faço é perguntar-me se há qualquer coisa que eu posso fazer? Se eu puder fazer, faço. Caso contrário, não gasto energia com isso.  Prefiro investir mais eficazmente numa pessoa que precisa ser escutada."

CORAÇÃO COM CABEÇA
- Qual é a chave para o sucesso do Telefone da Esperança?

"Primeiro, nós não inventamos os problemas: eles existem. E são os da rua, aqueles que fazem sofrem diariamente. Durante a Campeonato Mundial, é imediatamente perceptível a diminuição de chamadas. E além disso, levamos a sério os problemas das pessoas. Nós formamo-nos e trabalhamos muito a sério. Quando começamos a construir este centro de Múrcia, perguntava-me: "Se estivéssemos a construir um edifício para ganhar dinheiro, como é que iríamos fazer? Então, se o podemos fazer para ajudar pessoas que sofrem não pode ser menor. " É grande, bonita.

- Que critérios segue para seleccionar um voluntário?

"Dizemos-lhe: 'Se você é capaz de se entregar a isto da mesma forma que o faria se cobrasse, não é apto." Tomamos o voluntariado a sério, porque tomamos a sério o sofrimento. Acredito firmemente em sentimentos, mas também na cabeça. Querer ajudar só com a boa vontade pode causar danos. Precisamos de uma formação rigorosa."

- Os voluntários são tão importantes quanto as pessoas que estão a ser atendidas?

"Queremos que todos saiam enriquecidos. Isso não é se sentir bem, pois ajuda o outro. Não se trata de se sentir bem por que se ajuda o outro. Não é isso, porque quem ajuda também recebe.Você pode ter um motivo altruísta, mas é saudável estar-se aberto à dinâmica de dar e receber. Todos podemosenriquecer-nos a qualquer momento: de um companheiro, de uma pessoa que atendemos ...

De certa forma, eu posso ajudar, mas talvez a pessoa tenha algo que eu não tenho. É essencial vir aberto: a dar e a receber muitas coisas que os outros nos dão. "Não usamos os dispositivos de mãos-livres porque segurar o telefone, é como dar à pessoa na mão."

- Cobris uma lacuna na sociedade?

"Sim, porque há uma procura. Se alguém quer falar sobre futebol, você pode ir a um café. Mas onde podemos falar dos problemas normais de pessoas normais?"

ALGUÉM COM QUEM FALAR

- Pode ser porque se perderam os laços familiares, de vizinhança, ou de amizade....?

"Antes, havia mais contacto imediato com o outro. Ia-se apanhar ar fresco à rua e o vizinho sabia tudo o que se passava, embora houvesse também muitos problemas que se levava para o túmulo. O tipo de sociedade moderna tem muitas vantagens, mas tornou-nos mais independentes. As relações primárias têm diminuído e nota-se maior necessidade de se falar.

Também estamos preocupados com nosso bem-estar. Uma vez satisfeitas as necessidades materiais, começou a sentir-se que precisamos de relacionamentos mais maduros com os outros, sabendo quem somos e que a nossa vida tem sentido. Então, precisamos encontrar espaço para essas necessidades. É o que propomos: não espere a crise, incentivamos as pessoas a sentirem-se cada vez melhor.

- Isso deve ser feito na escola?

"Sim. E a partir de casa, da família. Os políticos enchem a boca com a palavra prevenção. Mas qual é a percentagem do orçamento geral é dado para promover a saúde emocional? Isso é lamentável. Ainda não é abordada de forma adequada. Mas é verdade que o Estado jamais será capaz de resolver todas as necessidades das pessoas em matéria de comunicação, afecto, etc. Portanto, temos todos em conjunto que trabalhar para criar uma outra cultura. Às vezes perguntam-nos se tiramos o emprego dos psicólogos profissionais. De jeito nenhum! Porque não é para poupar dinheiro que as pessoas não vão ao psicólogo, mas porcausa dos preconceitos. Aqui desmistificamos esses preconceitos."

- Contudo, o facto de haver pagamento pode ajudar o processoterapêutico?

"Essa é a teoria de Freud. Eu acho que é um mecanismo de defesa da profissão. Uma vez uma pessoa insistiu fortemente em que eu lhe cobrasse o atendimento. E como não desistiu dessa ideia, eu disse-lhe no final: 'Olhe, eu acho que você não tem dinheiro para me pagar".Ele sentiu-se um pouco ofendido e eu tive que esclarecer: "Você pode ter muito dinheiro para comprar o que se vende, mas não para comprar algo que lhe é dado gratuitamente". Há de tudo: pessoas que levam isto mais a sério se pagam e outros para quem saber que a ajuda é desinteressada faz ter mais responsabilidade. Há alguns que, eventualmente, voltam como voluntários.

- O anonimato pode ser uma das razões pelas quais o Telefone da Esperança funciona tão bem?

"Hoje pode ser dada menos importância à privacidade, mas o facto de que não se peça ao apelante o nome promove a sinceridade. A pessoa que escuta sabe o que quer dizer e nada mais."

- Queremos mais ser escutados do que orientados?

"Queremos alguém que nos escute, mas é sério. Que não nos julguem nem critiquem, ou nos digam no início da conversa o que temos que fazer. Talvez no final o peçamos. No primeiro momento, necessitamos de uma esuta de qualidade".

ESCUTA DE QUALIDADE

- Como definiria a escuta de qualidade?

"É tentar estabelecer a ligação com a pessoa e ver o problema através dos seus olhos. Acompanhá-la com carinho, para que repare na proximidade, que não está a ser julgada, que não nos choca, e perceba que não há muita diferença de uma pessoa para outra, e que independentemente dos erros ou dos problemas, ela tem valor."

- Como se mostra esse interesse?

"Principalmente através da linguagem não-verbal".

- E ao telefone?

Balançando a cabeça, dando mensagens destes para ouvir "sim, sim ..." "Não esperava isso ..." "Isso magoou-o muito ..." Muitas vezes, no final, a pessoa agradece e diz que o ajudou muito. E você pensa! "Mas eu não disse nada!", mas sim, disse. Porque se a escuta, se a atende, está a dizer-lhe que é valiosa."

- O telefone parece frio.

"Há alguns anos atrás, convenceram-me a comprar um equipamento mãos-livres para os voluntários atendiam o telefone. No fim das contas não utilizámos. Segurar o telefone, é como dar a mão à pessoa. E quando diz algo forte, sem perceber agarra mais fortemente o auscultador. É um aparelho frio, porque a pessoa está longe, mas é quente, porque pode ouvir a sua respiração. É muito difícil na vida comum ouvirmos a respiração de alguém. Tem que ser muito íntima, para que te possas aproximar tanto."

- Qual a percentagem das chamadas são relacionadas com uma tentativa de suicídio?

"Entre 6 e 8%. Em 90% de depressões graves, em algum ponto passa pela cabeça a ideia do suicídio.

- Mas se eles telefonam, ainda têm esperança.

"Claro. No fundo, estão a dizer: "dê-me motivos para evitar fazer o que eu estou a pensar em fazer." Muitas vezes, não se sabe se vai fazer ou só quer atenção. Mas na maioria dos casos, o problema é grave."

- Acredita-se que quem diz se vai matar, não comete o suicídio.

"Não é seguro. Todo o suicida disse-o. De alguma forma, deixou pistas para que você possa entender o que estava passando por sua cabeça. O que acontece é que às vezes a mensagem não é recebida. Por isso, o suicídio tem um poder culpabilizador tão grande."

RAZÕES PARA VIVER

- O que é a Esperança?

"Defini-la é complexo. Está intimamente relacionada com um sentido existencial, para ver que existem algumas tarefas que você pode realizar. O problema é quando uma pessoa não tem razão para viver. Então, sim, é muito difícil activar-lhe a esperança. Mas eu percebi que aquilo a que a maioria das pessoas responde, nestes casos, é a possibilidade de ajudar os outros. Há que fazê-as pensar se a sua dor pode ser útil. Na verdade, essa é uma questão muito sensível para as pessoas.

As receitas sobre quais são as coisas que pode utilizar para motivar cada pessoa não estão em nenhum livro. Pode-sefalar dos casosem que a inspiração tem ajudado, mas outra vezes não funciona. É por isso que é importante perceber o que toca cada pessoa.

- Qual é o futuro do Telefone da Esperança?
"Por um lado, vai chegar a mais localidades e países. No próximo ano, comemoramos o nosso 40º aniversário, mas queremos arranjar torcicolo de tanto olhar para trás para a nossa história. Há novos desafios. Estamos a trabalhar para ter um serviço permanente de Internet, pensando nos hispano-luso-falantes. O futuro do Telefone da Esperança não é o telefone. São a Internet e as novas tecnologias.

- Mas a Internet não vai ouvir a respiração.

"Vamos ter que instalar um microfone. A nossa ideia é chegar a mais pessoas. Os adolescentes não nos chamam muito, mas agora a internet vai atrai-los. A cultura está indo nessa direção. O que temos feito até agora é muito valioso, mas há muita capacidade ociosa nas pessoas. E se não adá, ela apodrece. Queremos potenciar que mais pessoas possam dar para que mais pessoas possam receber."

Entrevista en Español

domingo, 26 de diciembre de 2010

Blog de los AMITES del Teléfono de Cartagena

 Foto de Blog de los AMITES del Teléfono de Cartagena

Los Amigos del Teléfono de la Esperanza de Cartagena estrenan blog.

En esta bitácora digital se proponen mantener al día sus actividades, talleres, cursos y noticias. Podéis acceder a sus contenidos desde el enlace adjunto o a través del icono "Visita nuestros blogs" de la página web del Teléfono de la Esperanza.

Desde aquí os animamos a que, al igual que nuestros compañeros de Cartagena, pongáis en marcha vuestros blogs. Son una herramientas estupendas para mantener el contacto entre el voluntariado del Teléfono de la Esperanza.

¡Enhorabuena por vuestra iniciativa, AMITES de Cartagena, y bienvenidos a la blogosfera!

sábado, 25 de diciembre de 2010

Jesús Madrid felicita la Navidad a todos los voluntarios y colaboradores

 Foto de Jesús Madrid felicita la Navidad a todos los voluntarios y colaboradores

En el pórtico de la Navidad deseo haceros llegar a todos cuantos, de una u otra manera, nos prestáis vuestra ayuda y, con especial afecto, a todos los Voluntarios del Teléfono de la Esperanza, mi más sincera y afectuosa felicitación navideña.

La Navidad, pese a las presiones consumistas que parecen extremarse en estas fechas, sigue siendo para los hombres de buena voluntad, sean creyentes o no lo sean, una amable invitación hacia la Bondad y hacia el Bien. Por eso os quiero desear a todos que abráis las puertas de vuestros hogares al espíritu cordial de la Navidad que encarna la figura de un Niño que nació en medio de la más absoluta y conmovedora sencillez, y nos legó el más hermoso mensaje de fraternidad y de solidaridad. Una solidaridad que ojalá nos impulse  a compartir nuestros bienes o nuestro tiempo con los marginados, con quienes se sienten solos, con quienes padecen con más virulencia los zarpazos de todo tipo de crisis, con quienes nunca sienten, ni siquiera en estos días, el calor de una familia, con todos aquellos, en fin, que, sobre todo en estas fechas, añoran ausencias o lloran la pérdida de sus seres queridos...

Que a lo largo del año que pronto estrenaremos no se apague en ningún momento en nuestro corazón la luz de la Esperanza y no nos falte el coraje ni la generosidad para tender nuestras manos a quienes se aproximen a nosotros en demanda de ayuda.

¡Feliz Navidad y venturoso año 2011!

Cordialmente, Jesús Madrid Soriano, presidente de la Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza