martes, 22 de septiembre de 2015

PRÓXIMAS ACTIVIDADES EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE BADAJOZ

                                              TALLERES:

“APRENDER A PENSAR EN POSITIVO”

Lunes 5 Octubre a las 19:00 H. Matrícula 30€.

8 Sesiones.

“AUTOESTIMA”

Miércoles 7 Octubre a las 18:00 H. Matrícula 30€.

9 Sesiones.

“VENCER LA DEPENDENCIA EMOCIONAL”

Jueves 8 Octubre a las 19:00 H. Matrícula 30€.

8 Sesiones.

 

Asociación del Teléfono de la Esperanza en Badajoz.

C/ Ramon Albarran 15, 1º Dch. Badajoz.  924 22 29 40

badajoz@telefonodelaesperanza.org 

http://amigostex.blogspot.com 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

SÍNDROME POSTVACACIONAL


     El llamado síndrome postvacacional, también conocido como estrés o depresión postvacacional, es un concepto que se refiere a la ansiedad o presión emocional que debemos afrontar al readaptarnos a las tareas laborales después de un período vacacional. No se puede considerar como una enfermedad sino como un proceso adaptativo a la vida laboral después de las vacaciones que, para algunas personas, puede resultar difícil.

      LO QUE DEBES SABER...
  1. Programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada es de gran ayuda.
  2. Empezar de manera gradual la intensidad de trabajo, y abordar antes las tareas más gratas permite una mejor adaptación a la rutina laboral.
  3. Mantener una actitud proactiva y positiva en el trabajo es muy efectivo.
       ¿EXISTE REALMENTE?

    No existe consenso en la sociedad científica sobre la definición exacta o la existencia real de este “síndrome postvacacional”, pero se considera que es producto de que en gran parte de nuestro entorno el trabajo se tiene por una actividad negativa, obligada y sacrificada; en las sociedades en que se considera el trabajo como algo creativo, con sentido por sí mismo y digno para el ser humano, el estrés postvacacional prácticamente no existe.

        ¿POR QUÉ SE PRODUCE?

     La readaptación a la vida laboral después de las vacaciones incluye cambios de horarios, de obligaciones y de estilo de vida en su conjunto. Todo ello conforma un proceso normal de adaptación, que en algunos casos llega a ser más intenso y produce en quien los sufre molestias psicológicas y/o físicas.
     En la mayoría de las personas la vuelta a la “normalidad laboral” no supone ningún trastorno, sino más bien al contrario, ya que vuelve con ilusión a la actividad productiva en especial para quienes el entorno laboral se compone de actividades gratas y creativas con un desarrollo de relaciones sociales satisfactorias.

     SÍNDROME POSTVACIONAL

    En algunos casos, la presión de la vuelta al trabajo llega a ocasionar verdaderos cuadros de estrés agudo con todas las manifestaciones emocionales, del comportamiento y físicas que lo caracterizan: malestar, ansiedad, depresión, disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, aumento de las frecuencias respiratoria y cardíaca, temblores, cambios de humor, etc. Estos signos y síntomas de estrés los manifiestan con mayor frecuencia las mujeres, probablemente por desarrollar actividades en un entorno socio-familiar de mayor presión.

  Si estos cambios adaptativos se perpetúan más allá de unos días, puede aparecer un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un llamado estrés crónico que manifestará una clínica específica y que puede requerir tratamiento específico.
Se han consensuado internacionalmente unos criterios sobre el síndrome postvacacional: presentar síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un factor estresante identificable dentro de los tres meses siguientes a su aparición, de manera previa a un trastorno depresivo o trastorno de ansiedad.
  Muy pocos casos de estrés postvacacional precisan de un abordaje profesional, ya sea médico o psicológico. Para superar las molestias derivadas de esta mala adaptación al cambio de vida desde las vacaciones a la vida laboral, se recomienda seguir algunas pautas, cuando sea posible:

  1. Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, de menos a más intensidad, siempre intentando comenzar por las tareas más gratas.
  2. Aprovechar los tiempos de descansos o de la comida para volver a alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.
  3. Dormir adecuadamente, alrededor de las ocho horas.
  4. Mantener horarios regulares tanto durante el día como en las horas de acostarse y levantarse.
  5. No “llevarse trabajo a casa”, dejar en el trabajo lo concerniente a éste.
  6. Practicar ejercicio físico moderado, si es posible a diario.
  7. Seleccionar aquellas actividades que podemos llevar a cabo, y delegar aquellas para las que no estamos tan preparados.
  8. Mantener una actitud realista y proactiva, sin sopesar una y otra vez, de manera repetitiva y poco productiva, todas las alternativas a las cuestiones planteadas.
  9. Plantear los problemas laborales del modo más simple y esencial posible, prescindiendo de los detalles y sopesando la esencia para encontrar las soluciones.
  10. Halagar el trabajo bien hecho de las personas a nuestro alrededor y corregir las conductas inapropiadas o negativas en cuanto surjan de modo sutil pero firme.
  11. Practicar la relajación en intervalos regulares, eliminar pensamientos erróneos o ideas irracionales que puedan darnos ansiedad.
    MEJOR PREVENIR…

    Para que el estrés postvacacional no aparezca, pueden llevarse a cabo algunas conductas que tienden a limitar su aparición, como:
  1. Programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada.
  2. No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino que es recomendable volver un par de días antes, para prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.
  3. Al llegar al trabajo, no empezar la actividad de modo brusco e intenso, sino que es beneficioso permitirse un tiempo para compartir las experiencias vacacionales con los compañeros y compañeras y así crear un buen ambiente de inicio laboral;
  4. Mantener reuniones relajadas de inicio de ciclo, para definir y detallar los objetivos para el período que se inicia, los medios y las expectativas del equipo.

Dra. Elisabeth Herrero
Dr. Jordi Esquirol
Especialistas en Medicina Familiar y Preventiva
Médicos Colaboradores de Advance Medical
                                            
                                   Fuente: http://www.mapfre.es/salud/es/cinformativo/sindrome-post-vacacional.shtml

viernes, 12 de junio de 2015

PERSONAS TÓXICAS


...Mala gente que camina y va apestando la tierra..." A. Machado 

     Existir existen. Ellos mismos no se reconocen, es muy duro hacerlo, es darse cuenta de una serie de sentimientos que son los que provocan estos comportamientos y que los describimos en este artículo. Pero lo que parece cierto es que existen conductas y comportamientos tóxicos, no tanto personas. Unas personas pueden comportarse así de manera sistemática o cambiar en un determinado momento. Incluso lo que algunos pueden considerar como comportamientos tóxicos para otros puede ser aceptable o puede parecerles normal. Es una percepción subjetiva. 

   Les llamaremos a esta clase de personas, las que tienen estos comportamientos, personas "tóxicas". Este tipo de personas se encuentra en cualquier lugar. Puede ser tu jefe, tu amigo, hermano, o incluso tu pareja. Reconoces a una persona tóxica, porque es la que en forma continua habla de temas negativos, en vez de halagarte por algo, encuentra el punto negro, no acepta a la primera una opinión o sugerencia, son hirientes, agresivos, inflexibles y se exaltan fácilmente si se les contradice. Ellos tienen la razón siempre.
   Este tipo de personas afectan de diferente manera a cada quien. Si después de estar con alguien te sientes: que pierdes energía, cansado, malhumorado por haber estado con ella, ignorado porque sólo habla de sí misma, aliviado cuando se va, que tensas tus facciones cuando está presente. Puedes incluso llegar a sentirte mal, muy mal, y al dejar a esta persona te llevas de regalo un dolor de cabeza o estómago quiere decir que estás con una persona tóxica.

   Estas personas están reflejando lo que traen en su interior: mucha negatividad, resentimiento, envidia, celos, crítica, frustración, baja autoestima, necesidad de ser reconocidos, aprobados y ser importantes. Y lo que consiguen es justamente lo opuesto con su actitud hiriente y ruda hacia los demás. La gente tiende a alejarse de ellos y ser cautelosos e incluso sentir miedo porque la relación se torna difícil.

    También hay personas tóxicas que muestran pasividad y se hacen pasar por mosquitas muertas, son los llorones, necesitan de tu ayuda constantemente, los de la vela perpetua, los solitarios, critican incansablemente a los demás y despiden con su actitud, lástima. Estas personas son desgastantes, porque te chupan la energía, tu tiempo, tu motivación y entusiasmo, que a ellos les falta. Les llamamos"chupopteros emocionales". Ellos están vacíos y buscan llenar este hueco con tu amistad, relación, o compañía. Este tipo de personas te cansan, te aburren, limitan la conversación y tienes que darles ánimo constantemente (pierdes tu energía) porque ellos la despilfarran con sus pensamientos derrotistas que no llevan a ningún lado.

   Los especialistas nos ofrecen algunos de los síntomas para reconocer a las personas con comportamientos tóxicos: 
  1.     El que destila un odio visceral y se regodea con la humillación del otro, el que avasalla al semejante, el que busca manipular con mentiras, el que agrede innecesariamente y desvaloriza al otro para sentirse bien él, el que daña con intención sin jamás proponer una reparación, el que incomoda con sus imposturas, el envidioso de todo lo ajeno y el que urde los problemas para acercar luego sus soluciones. Sus conductas se traducen en patologías, y la coexistencia con ellos resulta muy difícil, a veces, imposible.
  2. Hay algunos rasgos de la personalidad que lo definen..."a las personas que generalmente usan monologos para comunicarse con los demás ( y escuchan más bien poco) y autorreferenciales , es decir que permanentemente siempre se ponen como referencia en todo lo que pasa ("eso ha salido gracias a que yo"....., "ya lo dije...", "seguro que yo soy el elegido/a" y... un largo etc... ) y a aquellos que nos aplastan, a los que acaban minusvalorando hasta la saciedad lo que hacen los otros/as". Como ya hemos dicho se dan en todos los campos de la vida: en la familia, en la política, en la empresa, entre los/as compañeros/as de trabajo, entre amigos/as. Realmente no valoran para nada las relaciones personales, para ellos/as en el fondo de sus valores, no tienen importancia. 

       Algunas de las constataciones de su existencia en boca de personas que han sufrido este comportamiento: 

" A los «tóxicos» se les huele al primer contacto; son lastres que te hunden y restan siempre. Por eso, tratas de alejarte. Pero la vida te los impone demasiado a menudo" Frase de un empresario.

" Hay gente que nos intoxica con su mala actitud y absorbe nuestra energía. Ellos movilizan aspectos que nos resultan intolerables. Nos dañan y nos quitan libertad " Opinión de una psicóloga.

"Te cuentan siempre de sí mismos y no les interesa preguntarte nada. Intentan pasarte por arriba; nada ni nadie les viene bien" Dice una artista

" El «tóxico» nunca sabe que lo es, pero todos los demás, sí. Nunca está vibrando como su entorno. Además, interrumpe las vibraciones ", Opina un Músico
"Son gente que conspira para que las cosas no fluyan amigablemente. Piensan: «¿Por qué ser feliz, si se puede no serlo?». Su problema es la actitud" Reflexión de un creativo publicitario .


CLAVES PARA VIVIR MEJOR "SIN COMPORTAMIENTOS TÓXICOS"

   Las personas "tóxicas" influyen en la salud tanto física como psíquica del otro. Por eso es clave identificar los síntomas que una compañía nociva produce. Producen dolores de cabeza, insomnio, angustia, depresión....

   A esas personas se las controla quitándoles su poder, evitando o escapando de ellas o no permitiéndoles acceso a nuestra intimidad. Si se debe convivir con ellas, en la familia o en el trabajo, hay que abstraerse mentalmente de su presencia y acciones.

  Cuando surge un comentario o comportamiento "tóxico", simular que uno le presta atención cuando, en realidad, se esfuerza por desoírlo.También se puede cambiar de tema rapidamente...
  
    Al "tóxico" se lo neutraliza con amabilidad. Su afán por lastimar con comentarios o actos desagradables resulta estéril si él percibe que carece de efecto.
Focalizarse en las cosas positivas que uno tiene en la vida cuando se está cerca de una persona "tóxica". Es un ardid efectivo para superar los malos momentos.

   Si no es posible evitarlos, porque usan el teléfono con asiduidad e insisten, adquiera un identificador de llamadas y reduzca al mínimo el contacto personal con ellos.
La actitud positiva es siempre una elección. Prepárese mentalmente para estar bien y contrarrestar así las actitudes "tóxicas".
Si una persona "tóxica" forma parte de su equipo de trabajo, establezca de antemano y claramente las reglas de convivencia. Si se trata de su jefe, hágale saber que usted y su equipo pierden eficiencia frente a comportamientos negativos. Y póngale ejemplos concretos. Es verdad que lleva tiempo y es una actitud delicada pero siempre, por poco que consiga, merecerá la pena.

   Si el "tóxico" no es alertado sobre su toxicidad, la extenderá en el ambiente. No deje pasar por alto esas actitudes y convérselo inmediatamente con él. No lo haga primero con los demás.

   Ejercite su propia autocrítica y revise con asiduidad qué tipo de actitudes y comportamientos tiene usted para con los demás. Usted también puede ser "tóxico" para otros. La regla es simple: no les haga a los demás lo que no desea que le hagan a usted.
Las palabras motivan o hieren profundamente, los seres humanos somos increíblemente frágiles, emocionalmente somos tan delicados que las palabras tienen el gran poder de perfilar nuestras vidas. 
Aquellas personas que descargan comentarios negativos que nos hieren, las podríamos llamar gente tóxica, y puede ser cualquiera: un amigo, un hermano, un jefe, tu mamá o tu papá, e incluso nuestra pareja. Sus comentarios sabotean de alguna manera nuestros esfuerzos por llevar una vida feliz y productiva. Una persona puede ser tóxica para alguien y no serlo para los demás. A todos nos gusta ganarnos el respeto, la aceptación, el reconocimiento de los demás y escuchar palabras de aliento. Tristemente, no siempre es así, no falta la persona tóxica. Reconocer a una persona tóxica y saber qué hacer si nos topamos con ella, es de gran ayuda 
¿Cómo identificarla?: 
  1. ¿Te pones de mal humor o te sientes menos después de una conversación con ella?
  2. ¿Te sientes poco atractivo (a) estando con esta persona? 
  3. ¿Te ignora? 
  4. ¿Te provoca dolor de cabeza, te tensa y sientes alivio cuando se va? 
  5. ¿Al hablarle tartamudeas o cambia de expresión tu cara?     
      Si contestaste si, te podrás dar cuenta de que estas personas cambian nuestro comportamiento y nuestros sentimientos. Una persona con baja autoestima hará cuanto pueda por sabotear las relaciones o para sentirse importante, la raíz en la mayoría de los casos son los celos y se actúa de manera irracional. A la gente tóxica le molesta cuando otro tiene éxito, cuando es atractivo, popular, simpático, culto, etc. Vivir por darle gusto a todo el mundo, es imposible, así como sacrificar ciertas cosas sólo para ser aprobados. Lo que tenemos que hacer es amarnos y aceptarnos y comprender que para alguien siempre seremos una amenaza a su seguridad y sin una razón específica. Dice un dicho: No sé cuál es la clave del éxito: pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo. 
     Siempre nos gustaría evitar el contacto con la gente tóxica, pero cuando esto no sea posible, respira hondo y trata de comprenderla.  Es probable que no tenga suficiente amor en su vida.
Intentemos convertir el coraje en fortaleza interna y mantener el control mientras recibimos el comentario o la actitud negativa, pensemos que ésta puede ser una reacción al dolor, al vacío, a la soledad.

                         Fuente:  http://socializandovoces.blogspot.com.es/2010/09/las-personas-toxicas-son-un-grave.html
                     

martes, 2 de junio de 2015

SER VOLUNTARIO EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA.


    Hemos recibido una atenta carta en la redacción de este blog expresando los deseos de formar parte de la familia del Teléfono de la Esperanza. Nos han pedido que la contestación fuera a través del blog y eso es lo que ahora gustosamente hacemos. Para ser voluntario sería saludable:

      1º.- QUERER. Algo así como una declación de amor: "sí, quiero". Sin eso, todo lo demás huelga.

     2º.- ENTRENARSE. Para jugar este partido hay que pasar unas cuantas horas de calentamiento: cursos, talleres, grupos, etc. No te olvides, amigo bloguero, que este partido es importante y que no se puede saltar al campo sin unos músculos emocionales preparados y flexibles. Hay que formarse.

     3º.- NO VAS A SALVAR A NADIE. Esto es un equipo en el que nadie salva a nadie. Si tú pretendes salvar a alguien, date una vuelta por los alrededores de la ciudad, por las oficinas del paro, por los garitos de media noche, y luego vuelves. Y si aún pretendes ir de salvador, pues te has equivocado de lugar.

    4º.- ESCUCHAR. Tú no eres el maestro de nada ni de nadie ni tienes ninguna varita mágica para sacar a las personas de los atolladeros. Tampoco sabes lo que a cada uno le conviene, ¿o qué te has creido?. Pero tienes una arma muy valiosa, capaz de entrar en los seres más acorazados: tu capacidad de escucha.

    5º.- AMOR. Ser voluntario es una cuestión de amor, de pasión, como de locura. Si no tienes amor, ternura, si no eres capaz de abrazar, de besar, de acompañar, de acoger, lárgate. Este no es tu sitio. Aquí sólo cabe gente enamorada de lo que hace, gente que se queda boquiabierta ante el dolor de lo demás, gente que está dispuesta a hacer suyas las penas y los pesares de los otros. Que se emociona, llora, rabia, grita, cuando la tristeza, la soledad y la amargaura, marcan el número de su teléfono.

   6º.- ILUSIÓN. Si vienes con lamentos, con quejas, con críticas destructivas, quédate en casa. No te molestes . En la casa de la esperanza necesitamos hombres y mujeres atrevidos, valerosos, dichosos, pacíficos, que emanen energía positiva a su alrededor. No te olvides que vas a nadar en aguas frías, tristes, desesperanzadas, angustiosas, contaminadas.

   7º.- EGOISMO. Necesitamos personas egoístas, que piensen y miren por si, que no se olviden de sus deseos y de sus necesidades, de amarse, de quererse, de pintarse el corazón de compasión, de empatía. Saben que dedicando el tiempo a los demás, ofreciendo sus mejores valores, van a ser más grandes, van a recibir unos cuantos premios para vivir cotiadiano y les van a acontecer sorpresas muy agradables. 

   8º.- ESTÁS EN CAMINO. Los voluntarios no son gente que haya llegado a la meta o gente pluscuamperfecta, están en camino. Se equivocan de dirección, a veces zanganean y se quedan dormidos. Pero siguen, siguen, saben que están haciéndose, que su obra personal no está terminada, que su cántaro no está cocido del todo.

  9º.- NO ESTÁS SOLO. Lo importante es avanzar en compañía, al lado de los otros, junto a ellos, junto a su sudor, sus lágrimas, su sonrisas y sus pasos. Somos un grupo que aspira a ser familia, cómplices, compañeros de utopías y de sueños: hacer una tierra más feliz, unos hombres y mujeres más humanos.

   Esperamos, amigo, no hacer decepcionado tus expectativas y pronto, pronto, verte junto a nosotros en el camino de la ESPERANZA

                                            Texto extraído del Blog del Teléfono de la Esperanza de Castilla y León.

jueves, 21 de mayo de 2015

Trastornos Psiquiátricos de los Políticos Profesionales.

  Los diferentes estilos de la acción política se encuentran entre dos extremos, representados por dos personajes históricos: Maquiavelo y Tomás Moro.

    Maquivelo: nace en Florencia en 1469 de familia noble. En su obra más importante, "El Príncipe", describe la forma más adecuada que considera imprescindible para gobernar: la búsqueda del bienestar y seguridad de los ciudadanos, sin tener en cuenta los principios éticos o morales. Todo es válido siempre y cuando se busque el bien de los súbditos. Según Maquiavelo, el político debe ser una persona hábil, con capacidad para manipular y destreza para adaptarse a cada momento histórico. Concluye: al político se le valora por su eficacia, no por su virtud.

   Por el contrario, Tomás Moro (1478-1535) describe en "La Utopía" un estado ideal, donde lo nuclear y básico es la familia, defendiendo una sociedad agrícola en contra de una sociedad consumista. No existe propiedad privada y rige sobre todo la libertad y la tolerancia religiosa. En este contexto, el político es un hombre virtuoso que respeta ante todo a los ciudadanos y lucha con medios lícitos por su bienestar.

   Si a Tomás Moro lo podemos considerar como un idealista, Maquiavelo está en el extremo opuesto. Entre esas formas de entender la política, se encuentran los diferentes “estilos de políticos”: paranoide, narcisista, histérico y psicopático.

  Es evidente que posiblemente no encontremos ningún político con uno de esos estilos en estado puro, sino más bien una mezcla de los mismos, pero con un predominio de alguno de ellos:

       EL POLÍTICO PARANOIDE

     El paranoico busca la comprobación de sus sospechas y pone “trampas” a todos sus familiares y amigos hasta que se “comprueban sus temores”. Se ve como inmerso en un torbellino de sospechas, que todo lo que ocurre a su alrededor lo ve desde la perspectiva de su malestar y de sentirse controlado. 

   El paranoico está solo ante el mundo y ante el universo: él es el poseedor de la verdad, su verdad. El paranoico, que da la sensación de seguridad y poder, es un ser indefenso, que se encuentra ‘atacado’ por todas partes. Se defiende porque se siente débil; juega a ser el duro de la película pero en realidad es el más frágil, de tal manera que cualquier acción, mirada, palabra, o gesto, lo puede romper. El paranoico parte de una premisa falsa (que él considera verdadera) y, a partir de ahí, comienza a construir el castillo de sus ‘verdades’

  La persona paranoica nunca reconoce su error sino que siempre lo refiere a otro: “los demás son los responsables de mis desgracias”, es el mensaje que transmite. Así, si está enfermo, es por culpa de los médicos que no saben curarle; si la familia no funciona bien, es porque la pareja no colabora. En política esto se traduce en lo siguiente: “los otros siempre son los responsables de las desdichas”. Un ejemplo claro lo tenemos con la actual crisis económica: cuando estaba en la oposición, el Partido Popular afirmaba que el culpable de la crisis era el Gobierno de Zapatero, mientras que para el PSOE el origen de la crisis estaba en EE.UU. Ahora los papeles han cambiado: el PSOE le echa la culpa al Partido Popular de los recortes en educación y sanidad. Por su parte, el Gobierno de Rajoy dice que estas medidas se las imponen desde la Unión Europea. ¡Siempre echando balones fuera!

   EL POLÍTICO HISTÉRICO

    El histérico es una persona excesivamente preocupada por llamar la atención y ser el centro de cualquier situación. Son superficiales, inestables emocionalmente y se dejan influenciar por cualquier persona. Además son muy seductores, pero difícilmente se implican emocionalmente. Buscan la admiración de los demás, pero huyen de todo compromiso. 

   Al político histérico le gusta figurar y ser el centro de atención, pero también su eficacia es nula. Actúa en función de las apariencias, de lo que dice la gente y su punto de apoyo no son sus convicciones, sino todo aquello que le puede hacer más agradable a los demás. 

   EL POLÍTICO PSICOPÁTICO

   Sus características principales las podemos resumir de la siguiente manera: son explotadores e irresponsables con tendencia a quebrantar las normas establecidas y con gran dificultad para establecer vínculos adecuados y duraderos. Además, para algunos autores, se produce ausencia de culpa (por esto, existe un dicho en psiquiatría clásica que dice: “la diferencia entre un psicópata y un neurótico es que el primero hace sufrir a los demás y el segundo sufre él”). Generalmente son impulsivos, con baja tolerancia a la frustración, que no tienen en cuenta la situación del otro y solamente se rigen por una ley: “esto quiero, esto hago”. La única norma que respetan es su deseo y en ocasiones se mueven por el mecanismo de proyección, al insistir en que los que fallan siempre son los otros, no el propio sujeto.

    En definitiva, son personas que siempre están en conflicto con los otros y parece como si no tuvieran afecto y nada les importara los demás. Todo ello se basa en dos presupuestos básicos de este tipo de personas: se sienten distintos a los demás y su relación con los otros es de explotador.

   Los políticos psicopáticos ponen en práctica "la ley del embudo": pueden ser muy exigentes en el cumplimiento de las leyes por los demás, pero ellos pasan completamente de las mismas. Han llegado a la política para servirse de su posición, no para servir a los ciudadanos.

   Una forma de entender de esta forma la política está representada por los corruptos y estafadores, ya que lo importante para ellos no es el bien común sino su propio provecho.

   EL POLÍTICO NARCISISTA

   Es un concepto que proviene del psicoanálisis. Ha tenido diferentes significados: desde un exagerado amor a sí mismo (como en el mito de Narciso que se ve reflejado en el agua y queda ensimismado de su belleza) hasta la forma de neutralizar un gran sentimiento de baja autoestima que se compensa con la apariencia de un sentimiento de autovaloración hipertrofiada. Algún autor ha llegado a comparar el narcisismo con “la inflación económica”, donde se invierte por encima de las posibilidades reales.

  Clínicamente se caracteriza porque, pese a su “enorme autoestima”, es muy vulnerable a cualquier pequeño desaire o rechazo, respondiendo con fuertes sentimientos de ofensa o enfado. En las relaciones interpersonales, con frecuencia, se muestran bastantes distantes y tratan de mantener una impresión de autosuficiencia, y de utilizar a los demás para sus propios fines. Son personas que se consideran superiores a los demás en belleza, talento, capacidad intelectual, etc., y solamente se encuentran bien cuando son admirados y valorados por los demás. Su felicidad, pues, depende de la manifestación de aprecio y estima que los otros expresen.

   El político narcisista parte del convencimiento de que es el mejor del mundo y por lo tanto todo debe estar a su servicio. Carece de un mínimo de autocrítica poniéndose una “venda para no ver” las deficiencias y potenciando los pequeños éxitos. Se siente “el ombligo el mundo” y por lo tanto todos deben de estar a su servicio. Es tan autosuficiente que es incapaz de comprender el sufrimiento de los demás.

ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA
Psiquiatra y catedrático de Psicopatología

Fuente: http://www.cuidatusaludemocional.com/2014/06/trastornos-psiquiatricos-de-los-polticos.html

martes, 12 de mayo de 2015

El Programa de Inclusión para Colectivos en Riesgos de Exclusión Social reparte más de 600.000 euros entre 27 Ong’s extremeñas

    El Teléfono de la Esperanza recibe más de 24.000 euros para el desarrollo de su programa de ayuda y atención telefónica.

   El Programa de Inclusión para Colectivos en Riesgos de Exclusión Social, dotado con más de 600.000 euros, llegará a 27 Organizaciones No Gubernamentales e instituciones sin ánimo de lucro para la realización de programas de ayuda e inclusión destinados a los colectivos más vulnerables.

  Las ayudas, convocadas en enero, ya han sido resueltas, y entre otras asociaciones se beneficiarán entidades como Fundación Triángulo, Cruz Roja, EANP o el Teléfono de la Esperanza, cuyas instalaciones ha visitado hoy la consejera de Empleo, Mujer y Políticas Sociales, María de los Ángeles Muñoz.

  En su encuentro con los voluntarios que atienden el Teléfono de la Esperanza, que recibe más de 24.000 euros para el desarrollo y mantenimiento de su programa de ayuda y atención telefónica, la consejera ha agradecido la labor que desempeñan todas y cada una de las personas que asisten voluntariamente un servicio que el año pasado recibió más de 5.500 llamadas.

“Un recurso de auxilio, apoyo y esperanza fundamental para los para los extremeños que sufren situaciones personales críticas y delicadas, que requieren una atención especializada, un cuidado, un apoyo, cercanía y cariño, y que encuentran en el Teléfono de la Esperanza una ayuda inmediata”, ha dicho Muñoz.

                                     

  Para ver más fotografías del encuentro se puede pinchar en este enlace: http://www.gobex.es/comunicacion/noticia?idPub=16612#

jueves, 23 de abril de 2015

ZONA DE CONFORT

 “Dentro de veinte años a partir de ahora te arrepentirás de las cosas que no hiciste, así que suelta las amarras y navega fuera de tu zona de confort, busca el viento en tus velas. Explora, sueña, descubre.” Mark Twain.

  ¿Alguna vez has notado cuánta de tu energía dispones para evitar los cambios en tu vida? ¿Cuánto te resistes? ¿Has notado cuánto sacrificas por miedo? ¿A cuánto renuncias?.

   Muchas veces nos encontramos envueltos en situaciones realmente adversas para nuestra salud mental e incluso física, y sin embargo hacemos todo lo humanamente posible para mantenernos allí, como si debiéramos devoción al viejo dicho “más vale malo conocido, que bueno por conocer”.

   Fácilmente nos vemos encantados por la falsa ilusión de lo conocido, lo estable, lo permanente. Tenemos la creencia de que necesitamos sentirnos seguros en todo momento, que necesitamos mantener la estabilidad en nuestra vida, cueste lo que cueste, estamos convencidos de que necesitamos estabilidad en nuestras finanzas, estabilidad laboral, necesitamos una familia estable, una pareja estable, necesitamos ser estables.

   Y en esa búsqueda, nos sometemos a nosotros mismos a eso que alguna vez tanto criticamos, a trabajos a los que odiamos asistir cada mañana, negocios esclavizantes, costumbres rigurosas, horarios inflexibles, relaciones de pareja insatisfactorias, compromisos sociales desagradables, dietas implacables, rutinas de ejercicios inclementes, a la monotonía agobiante, limitante.

  Cuando no asumimos nuestra capacidad de reinventarnos, nos convencemos de que lo mejor es aceptar la vida que hemos construido, porque en ella hemos invertido nuestros mejores recursos, nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, entonces nos paralizamos, nos conformamos con una cotidianidad que tal vez no nos acerque a la plenitud, pero que nos hace sentir “seguros”, por miedo nos negamos la oportunidad de innovar, de intentarlo diferente, de emprender nuevos caminos, de navegar otros mares.

  Incluso sacrificamos nuestra existencia, nuestros mejores años, nuestros más anhelados sueños en un intento desesperado de mantener el statu quo, olvidando que en la vida lo único permanente es el cambio. Ya lo sabía Heráclito de Éfeso hace tantos siglos cuando dijo “al mismo río entras y no entras, pues eres y no eres”, ya que mientras transcurre el tiempo, el agua va corriendo, el río ya nunca será el mismo, pero tampoco nosotros seremos los mismos, pues cambiamos a cada momento, a cada experiencia.

  Como seres vivos, tenemos una naturaleza cambiante, y si te permites vivir con consciencia, si dejas de escuchar todo el ruido que te rodea, podrás escuchar a tu propia voz interior, entonces sabrás lo que necesitas, entenderás que mientras vivas, tienes libertad de elegir, de cambiar, de llenar tu vida de nuevos colores con infinitos matices.

  Observa tu interior en silencio y con humildad, sin ego, sin prejuicios, y permítete descubrir lo que esconde tu corazón, vuelve a los sueños de tu infancia, a lo más natural y puro de tu existencia, allí podrás ver el transcurrir de tu vida, y al recordar de dónde vienes, sabrás hasta donde quieres llegar.

   Y mientras se va fortaleciendo tu confianza, podrás vencer el vértigo, el miedo a caer, el miedo a cambiar, y te encontrarás ante un mundo nuevo de posibilidades. Solo depende de ti escoger hacia donde quieres caminar, no te limites a sobrevivir todos los días y llamar a eso vida.

     Atrévete a cambiar, a intentarlo!!    
     
   
     
           
 Fuente: http://psicopedia.org/4890/navega-fuera-de-tu-zona-de-confort/